Cuando los españoles todavía no hemos asimilado totalmente que somos Campeones del Mundo, los Héroes de Sudáfrica han tenido que ponerse otra vez el mono de trabajo. Cierto es que el rival era de lo más débil —141º en el ranking FIFA— y, por consiguiente, la victoria, obligada, pero hay maneras y maneras de hacer las cosas. Y los de Del Bosque hicieron honor a la recién estrenada estrella que adorna su pecho tomándose el partido con la seriedad que se merecía. A partir de ahí, de la seriedad, del compromiso, la extraordinaria calidad del conjunto español florece en todo su esplendor aunque ya estemos rozando el otoño.
Desde la alineación, Del Bosque marcó la línea a seguir: nueve de los once fueron titulares en la final contra Holanda. Posiblemente en la decisión haya habido cierta intención de homenajear a los que nos encumbraron en Johannesburgo, pero estoy seguro que lo que más ha pesado en la mente del seleccionador era poner a los mejores pensando en la importancia del partido: había que comenzar la fase de clasificación para la Eurocopa 2012 cosechando tres puntos obligatorios. Los once elegidos cumplieron desde el primer minuto, pues entraron al campo con la tensión necesaria, presionando arriba, dando velocidad al balón, siendo incisivos… en resumen, haciendo gala de todas las virtudes que los llevaron a coronarse en Sudáfrica.
Todos coincidiremos en que en estos partidos es importante marcar pronto para que no te coma la ansiedad de ser un elefante que no logra aplastar una hormiga —espero que nuestros lectores liechtensteinianos no se sientan ofendidos por la metáfora—. Haya sido por una alineación planetaria o por la inercia del campeón, el gol no sólo llegó pronto (min. 16), sino que además el ejecutor fue aquel que más lo necesitaba, Fernando Torres. Su último gol con La Roja en partido oficial databa de 2009 y rompió la racha dibujando una preciosa vaselina que conjuró todos los malos espíritus. Diez minutos después, David Villa marcó de potente disparo —con la inestimable ayuda de los reflejos de Jehle— y provocó que J.J.Santos nos diera la tabarra con el que, para él, era el tema de la noche: si El Guaje ha empatado el récord de los 44 goles de Raúl o si aún le queda uno —parece ser que la FIFA le asigna un gol contra Polonia que la prensa contabilizó como ‘en propia puerta’—.
Más allá de los goles, pudimos ver un más que meritorio partido de la Selección Española. Nadie desentonó en la exhibición colectiva que, una vez más, dirigió Xavi Hernández. En el descanso fue sustituido por Cesc Fábregas y el estilo y el ritmo cambiaron con el trueque de conductor, pero siguió dominando con la misma seriedad que en el primer tiempo. También hubo ocasión para que los compañeros del Siete de España se convirtiera en el máximo goleador histórico, pero el que acabó encontrando el segundo gol fue El Niño. El cuarto tanto fue obra de David Silva, otro jugador al que el gol le servirá para mejorar su ánimo, seguramente tocado por su inexplicable suplencia en el Manchester City. Pero si hubo un jugador que me gustó especialmente, ese fue Sergio Busquets. Apareció por todos lados, cubriendo las espalda de los laterales, achuchando en la medular, siguiendo la presión hasta el área rival… Busi tiene tanto o más recorrido que los jugadores conocidos por esa cualidad, como Lampard o Gerrard. Y, por si fuera poco, hasta se erigió en asistente goleador por partida doble. Cada vez que veo a El Quitanieves en acción me dan ganas de repetir aquel post que le dediqué después del partido contra Portugal.
Por encima de todas estas consideraciones técnicas, hay que reparar en la importancia de los tres puntos. El grupo para clasificarse para la Euro 2012 está compuesto por sólo cinco equipos —además de nuestros rivales de hoy, la República Checa, Escocia y Lituania completan el cuadro— y no hay lugar al error. Un par de partidos tontos, con lesionados y gente en baja forma, te pueden complicar mucho la vida porque sólo se clasifica directamente uno. Así que, por pequeño que haya sido el rival, hay que celebrar que España haya vuelto al trabajo sin síndrome post-vacacional ni desmotivados por un empresa pequeña después de las exigencias mundialistas.
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La Barclays Premier League ha comenzado este fin de semana. Antes de meternos en el ajo, quiero expresar mi disgusto por el hecho de que Canal + se haya hecho con los derechos de retransmisión en España. No es que tenga nada en contra de la televisión de Prisa —todo lo contrario, considero que son la mejor televisión de fútbol— lo que pasa es que no estoy abonado a ese canal y no podré ver un par de partidos a la semana como venía haciendo hasta ahora gracias a las retransmisiones de La 2, con el estupendo tándem formado por José Manuel Díaz y Petón. En mi casa, los sábados y domingos se come a las 15:00h, así que queda descartado el bajar a un bar a ver los partidos, con lo cual, me temo que habrá que tirar de internet…
La Liga inglesa ha arrancado con tres nuevos inquilinos tras los ascensos de dos clásicos como el West Bromwich Albion —que se ha estrenado palmando 6-0 con el Chelsea— y, sobre todo, el Newcastle tras su añito en el infierno. El tercero en discordia es el modesto Blackpool FC, que ha puesto una pica en Flandes colocándose como segundo al estrenarse con un 0-4 al Wigan. A continuación haremos un pequeño análisis de los principales equipos de la Premier, con los movimientos más importantes y las aspiraciones de cada uno.
El vigente campeón ha echado a andar recordándonos la poderosa pegada que atesoran. Con Ancelotti en el banquillo, este verano ha sido el más tranquilo para el bolsillo de Abramovich, al que se ve que la crisis también le ha afectado. The Blues sólo han fichado a dos jugadores: el defensa Ramires (23 años, 21M), del Benfica, y Benayoun (30 años, 10M), del Liverpool. El capítulo de bajas es mucho más extenso: Joe Cole (Liverpool), Ballack (Leverkusen), Deco y Belleti (Fluminense) y Carvalho (Real Madrid).
La adquisición de Ramires compensa bastante la baja de Carvalho, sobre todo con miras al futuro, pero el desembolso por Benayoun, por nada más y nada menos que 10 millones de euros, teniendo en cuenta como está el mercado, me cuesta entenderlo. La marcha de Ballack está sobradamente cubierta con Lampard, Mikel y Essien; Drogba seguirá siendo su mayor amenaza y se espera que Malouda siga creciendo hasta convertirse en la superestrella que puede llegar a ser. Tienen serias opciones de revalidar el título.
Siguiendo la política de Sir Alex Ferguson, como no podría ser de otra manera, el Manchester United tiene la costumbre de no fichar muchos jugadores cada verano, sino que centra sus inversiones económicas en apuntalar el equipo en dos o tres posiciones. Los dos fichajes de los red devils tienen sus cosas que contar. El primero fue Chicharito Hernández, comprado al Guadalajara mexicano por apenas 8 millones de euros en Abril; cuatro meses después, tras su gran actuación en el Mundial, hubiera costado, por lo menos, el doble. La otra adquisición ha sido el portugués Bebe y su historia parece de película: hace dos meses el Vitoria de Guimaraes lo fichó al Estrela Amadora (2ª División portuguesa) por sólo 50.000 euros; pero unas semanas después, llegó el United y se lo llevó a Manchester por 9 millones de euros (prácticamente el presupuesto completo del Vitoria).
Con Rooney intentando olvidar el Mundial y recuperar el nivelazo del año pasado y con Scholes y Giggs envejeciendo como el buen vino, las cosas no han cambiado demasiado en Old Trafford. Chicharito puede acabar siendo la pareja de baile de Rooney que no han llegado a ser ni Berbatov ni Owen. Como cada año, el Machester United volverá a opositar al título, pero a falta de conocer el alcance de sus dos fichajes, parece que no han mejorado mucho en relación al año pasado, en el que “sólo” ganaron la Carling Cup.
El verano del Arsenal ha estado copado por una misión: retener a Cesc Fábregas, su capitán y principal figura, que deseaba volver al FC Barcelona. La principal apuesta de Arsène Wenger es confiar en que esta temporada comenzarán a cuajar muchos de los jóvenes que ha venido preparando estos últimos años: Walcott, Rosický, Nasri, Vela, Bendtner, Ramsey… Dirigidos por Fábregas, la aportación goleadora de Arshavin y Van Persie será clave en las esperanzas de los gunners.
Sólo ha hecho dos compras, que no son ni de primera fila ni jovencísimas promesas: Chamakh (26 años), que acababa contrato con el Girondins de Burdeos y Koscielny (a punto de cumplir 25), del FC Lorient francés. En cuanto a las bajas, han perdidos a dos centrales: Campbell, que después de su vuelta tras la retirada, ha decidido irse al recién ascendido Newcastle, y el suizo Senderos, que a sus 25 años se va al humilde Fulham. Si Wenger acierta y tres o cuatro de sus chicos explotan, puede que esta temporada sea, por fin, el año del Arsenal.
En un gran final de temporada, los hombres de Harry Redknapp lograron clasificar al Tottenham cuarto de la Premier, plaza que les da opción a jugarse, entre esta semana y la que viene, el pase a la Champions League. Sin embargo, a pesar de que esta campaña se presenta como un año clave para los Spurs, todavía no han hecho ninguna operación. Mientras el año pasado ficharon a nueve jugadores (dos de ellos en Diciembre), entre los que destacaron Crouch, Kranjcar o Gudjohnsen (cedido), este verano aún no se han movido.
Según se dice en Inglaterra, el club ha preparado unos 30 millones de euros para intentar realizar dos grandes adquisiciones: Ashley Young (Aston Villa) y Craig Bellamy (Manchester City). Si ambas compras se llevan a cabo, el espigado Crouch tiene todas las papeletas para ser el elegido para que los Spurs ingresen algún dinerillo. Lennon, Jenas y Modric deberán hacer funcionar un ataque que posiblemente completarán el veterano Robbie Keane y el ruso Pavlyuchenko. Veremos cómo les va en la Premier al tener que convivir con las fuertes exigencias de la Champions.
El club dirigido por Sulaiman Al-Fahim sigue tirando de talonario para seguir los pasos del Chelsea de Abramovich y convertirse en un nuevo grande de la Premier. Roberto Mancini vive en un permanente día de Reyes Magos y este verano no le han faltado regalos: Silva (24 años, 35M), Touré (28 años, 32M), Balotelli (20 años, 30M), Kolarov (24 años, 25M) y Boateng (21 años, 12’5M), cinco de los seis fichajes más caros de la Premier —sólo el de Ramires por el Chelsea se mete en medio—.
Como demuestra el ‘Daily Mail’, Mancini podría formar dos pedazos de onces iniciales que ya le gustaría a la mayoría de equipos de toda Europa. El curso anterior perdieron la plaza de la Champions en su lucha con el Tottenham, por lo que este año, además de intentar hacer un buen papel en la Europa League —puede decirse que son favoritos con el Atlético de Madrid—, están obligados a dar el salto de calidad que les lleve a clasificarse para la Champions con seguridad e incluso a pelear el título.
El Liverpool inicia una nueva etapa después de la marcha de Rafa Benítez al Juventus, al que sustituye Roy Hodgson. El nuevo manager ha centrado sus esfuerzos en retener a dos de sus jugadores más importantes, Fernando Torres y Javier Mascherano. The Kid sigue arrastrando los problemas de una lesión que apuró para llegar a un Mundial en el que apenas pudo aportar demasiado a la victoria española; quizá ese bajo rendimiento en el Mundial ha salvado al Liverpool de que este verano le hayan salido muchas novias a su Nueve. El caso de Mascherano está en el aire y, aunque parece que finalmente no viajará a la ciudad condal, el argentino ya ha declarado que quiere salir de la isla.
En cuanto a las altas y bajas, los reds se han hecho con Joe Cole (Chelsea) y Jovanovic (Standard de Lieja), ambos gratis, y Poulsen (Juventus, 5’74M). Después del fracaso del año pasado, en el que acabaron séptimos y a punto de perder incluso la clasificación para la Europa League. Esta semana y la que viene se jugarán la plaza contra el Trabzonspor turco. Con Torres y Gerrard como sus dos únicas superestrellas, mucho tiene que mejorar la cosa con Hodgson para optar por un puesto Champions, pues todos los equipos anteriormente analizados parecen estar, como mínimo, un paso por delante de ellos.
Además de los ya citados, no hay que olvidarse de dos equipos que han venido entrando y saliendo de las plazas nobles, como el Everton de Arteta o el Aston Villa. Además, hay un montón de jugadores españoles en diversos equipos —a saber: Fábregas, Torres, Reina, Arteta, Silva y otros muchos…—, que hacen de la Premier la liga extranjera más atractiva para los ojos de un español. Una pena, como decía al principio, que ya no sea emitida por La 2; con lo que molaban las sobremesas del fin de semana…
Foto | Barclays Premier League

La Barclays Premier League ha comenzado este fin de semana. Antes de meternos en el ajo, quiero expresar mi disgusto por el hecho de que Canal + se haya hecho con los derechos de retransmisión en España. No es que tenga nada en contra de la televisión de Prisa —todo lo contrario, considero que son la mejor televisión de fútbol— lo que pasa es que no estoy abonado a ese canal y no podré ver un par de partidos a la semana como venía haciendo hasta ahora gracias a las retransmisiones de La 2, con el estupendo tándem formado por José Manuel Díaz y Petón. En mi casa, los sábados y domingos se come a las 15:00h, así que queda descartado el bajar a un bar a ver los partidos, con lo cual, me temo que habrá que tirar de internet…
La Liga inglesa ha arrancado con tres nuevos inquilinos tras los ascensos de dos clásicos como el West Bromwich Albion —que se ha estrenado palmando 6-0 con el Chelsea— y, sobre todo, el Newcastle tras su añito en el infierno. El tercero en discordia es el modesto Blackpool FC, que ha puesto una pica en Flandes colocándose como segundo al estrenarse con un 0-4 al Wigan. A continuación haremos un pequeño análisis de los principales equipos de la Premier, con los movimientos más importantes y las aspiraciones de cada uno.
El vigente campeón ha echado a andar recordándonos la poderosa pegada que atesoran. Con Ancelotti en el banquillo, este verano ha sido el más tranquilo para el bolsillo de Abramovich, al que se ve que la crisis también le ha afectado. The Blues sólo han fichado a dos jugadores: el defensa Ramires (23 años, 21M), del Benfica, y Benayoun (30 años, 10M), del Liverpool. El capítulo de bajas es mucho más extenso: Joe Cole (Liverpool), Ballack (Leverkusen), Deco y Belleti (Fluminense) y Carvalho (Real Madrid).
La adquisición de Ramires compensa bastante la baja de Carvalho, sobre todo con miras al futuro, pero el desembolso por Benayoun, por nada más y nada menos que 10 millones de euros, teniendo en cuenta como está el mercado, me cuesta entenderlo. La marcha de Ballack está sobradamente cubierta con Lampard, Mikel y Essien; Drogba seguirá siendo su mayor amenaza y se espera que Malouda siga creciendo hasta convertirse en la superestrella que puede llegar a ser. Tienen serias opciones de revalidar el título.
Siguiendo la política de Sir Alex Ferguson, como no podría ser de otra manera, el Manchester United tiene la costumbre de no fichar muchos jugadores cada verano, sino que centra sus inversiones económicas en apuntalar el equipo en dos o tres posiciones. Los dos fichajes de los red devils tienen sus cosas que contar. El primero fue Chicharito Hernández, comprado al Guadalajara mexicano por apenas 8 millones de euros en Abril; cuatro meses después, tras su gran actuación en el Mundial, hubiera costado, por lo menos, el doble. La otra adquisición ha sido el portugués Bebe y su historia parece de película: hace dos meses el Vitoria de Guimaraes lo fichó al Estrela Amadora (2ª División portuguesa) por sólo 50.000 euros; pero unas semanas después, llegó el United y se lo llevó a Manchester por 9 millones de euros (prácticamente el presupuesto completo del Vitoria).
Con Rooney intentando olvidar el Mundial y recuperar el nivelazo del año pasado y con Scholes y Giggs envejeciendo como el buen vino, las cosas no han cambiado demasiado en Old Trafford. Chicharito puede acabar siendo la pareja de baile de Rooney que no han llegado a ser ni Berbatov ni Owen. Como cada año, el Machester United volverá a opositar al título, pero a falta de conocer el alcance de sus dos fichajes, parece que no han mejorado mucho en relación al año pasado, en el que “sólo” ganaron la Carling Cup.
El verano del Arsenal ha estado copado por una misión: retener a Cesc Fábregas, su capitán y principal figura, que deseaba volver al FC Barcelona. La principal apuesta de Arsène Wenger es confiar en que esta temporada comenzarán a cuajar muchos de los jóvenes que ha venido preparando estos últimos años: Walcott, Rosický, Nasri, Vela, Bendtner, Ramsey… Dirigidos por Fábregas, la aportación goleadora de Arshavin y Van Persie será clave en las esperanzas de los gunners.
Sólo ha hecho dos compras, que no son ni de primera fila ni jovencísimas promesas: Chamakh (26 años), que acababa contrato con el Girondins de Burdeos y Koscielny (a punto de cumplir 25), del FC Lorient francés. En cuanto a las bajas, han perdidos a dos centrales: Campbell, que después de su vuelta tras la retirada, ha decidido irse al recién ascendido Newcastle, y el suizo Senderos, que a sus 25 años se va al humilde Fulham. Si Wenger acierta y tres o cuatro de sus chicos explotan, puede que esta temporada sea, por fin, el año del Arsenal.
En un gran final de temporada, los hombres de Harry Redknapp lograron clasificar al Tottenham cuarto de la Premier, plaza que les da opción a jugarse, entre esta semana y la que viene, el pase a la Champions League. Sin embargo, a pesar de que esta campaña se presenta como un año clave para los Spurs, todavía no han hecho ninguna operación. Mientras el año pasado ficharon a nueve jugadores (dos de ellos en Diciembre), entre los que destacaron Crouch, Kranjcar o Gudjohnsen (cedido), este verano aún no se han movido.
Según se dice en Inglaterra, el club ha preparado unos 30 millones de euros para intentar realizar dos grandes adquisiciones: Ashley Young (Aston Villa) y Craig Bellamy (Manchester City). Si ambas compras se llevan a cabo, el espigado Crouch tiene todas las papeletas para ser el elegido para que los Spurs ingresen algún dinerillo. Lennon, Jenas y Modric deberán hacer funcionar un ataque que posiblemente completarán el veterano Robbie Keane y el ruso Pavlyuchenko. Veremos cómo les va en la Premier al tener que convivir con las fuertes exigencias de la Champions.
El club dirigido por Sulaiman Al-Fahim sigue tirando de talonario para seguir los pasos del Chelsea de Abramovich y convertirse en un nuevo grande de la Premier. Roberto Mancini vive en un permanente día de Reyes Magos y este verano no le han faltado regalos: Silva (24 años, 35M), Touré (28 años, 32M), Balotelli (20 años, 30M), Kolarov (24 años, 25M) y Boateng (21 años, 12’5M), cinco de los seis fichajes más caros de la Premier —sólo el de Ramires por el Chelsea se mete en medio—.
Como demuestra el ‘Daily Mail’, Mancini podría formar dos pedazos de onces iniciales que ya le gustaría a la mayoría de equipos de toda Europa. El curso anterior perdieron la plaza de la Champions en su lucha con el Tottenham, por lo que este año, además de intentar hacer un buen papel en la Europa League —puede decirse que son favoritos con el Atlético de Madrid—, están obligados a dar el salto de calidad que les lleve a clasificarse para la Champions con seguridad e incluso a pelear el título.
El Liverpool inicia una nueva etapa después de la marcha de Rafa Benítez al Juventus, al que sustituye Roy Hodgson. El nuevo manager ha centrado sus esfuerzos en retener a dos de sus jugadores más importantes, Fernando Torres y Javier Mascherano. The Kid sigue arrastrando los problemas de una lesión que apuró para llegar a un Mundial en el que apenas pudo aportar demasiado a la victoria española; quizá ese bajo rendimiento en el Mundial ha salvado al Liverpool de que este verano le hayan salido muchas novias a su Nueve. El caso de Mascherano está en el aire y, aunque parece que finalmente no viajará a la ciudad condal, el argentino ya ha declarado que quiere salir de la isla.
En cuanto a las altas y bajas, los reds se han hecho con Joe Cole (Chelsea) y Jovanovic (Standard de Lieja), ambos gratis, y Poulsen (Juventus, 5’74M). Después del fracaso del año pasado, en el que acabaron séptimos y a punto de perder incluso la clasificación para la Europa League. Esta semana y la que viene se jugarán la plaza contra el Trabzonspor turco. Con Torres y Gerrard como sus dos únicas superestrellas, mucho tiene que mejorar la cosa con Hodgson para optar por un puesto Champions, pues todos los equipos anteriormente analizados parecen estar, como mínimo, un paso por delante de ellos.
Además de los ya citados, no hay que olvidarse de dos equipos que han venido entrando y saliendo de las plazas nobles, como el Everton de Arteta o el Aston Villa. Además, hay un montón de jugadores españoles en diversos equipos —a saber: Fábregas, Torres, Reina, Arteta, Silva y otros muchos…—, que hacen de la Premier la liga extranjera más atractiva para los ojos de un español. Una pena, como decía al principio, que ya no sea emitida por La 2; con lo que molaban las sobremesas del fin de semana…
Foto | Barclays Premier League

Llegaron como rutilantes nuevas figuras para Barcelona y Real Madrid, arribaron a España como las dos grandes estrellas del Calcio con la firme intención de seguir deslumbrando en La Liga, parecían destinados a formar letales sociedades con Messi y Cristiano Ronaldo en pos de formar las dos delanteras más potentes del planeta, pero el rendimiento no fue el esperado. Ahora, un año después de sus contrataciones, Ibrahimovic y Kaka’ no son imprescindibles, pero el elevado coste de sus traspasos y contratos complica cualquier atisbo de negociación.
Ibrahimovic era la referencia del Inter como anteriormente lo fue en la Juventus hasta el escándalo del Moggigate. Llegó a Barcelona con el galardón de máximo goleador del Calcio, cuyo título de liga conquistó bajo las órdenes de Mourinho. Su canje con Eto’o, más una elevada cantidad de dinero con destino a las arcas del Inter, hizo correr ríos de tinta acerca de lo acertado o desacertado del intercambio. Ibra comenzó la temporada a un gran nivel marcando en casi todos los partidos disputados y ofreciendo distintas alternativas, ni mejores ni peores, simplemente diferentes, a las que ofrecía el delantero camerunés. Sin embargo su luz se apagó casi por completo en la segunda vuelta donde en nada se pareció al de la primera.
El caso de Kaka’ es diferente al del delantero sueco pues su última temporada en Milán no fue la mejor de su carrera a pesar de los 16 goles marcados en el Calcio y ser nombrado mejor futbolista de la Confecup, competición que ganó con Brasil. Su rendimiento, salvo destellos fugaces de la enorme calidad que sus botas atesoran, nunca ha sido el esperado en Madrid, donde Florentino no dudó en pagar los 60 millones que Berlusconi solicitó por su fichaje y que antes quisieron pagar sin éxito Calderón o Abramovich.
El Barcelona ha fichado a Villa para el mismo puesto que ocupa Ibrahimovic. Una oportunidad para el jugador sueco es la salida de Henry, la ausencia de fichajes barcelonistas en esa zona y el gran rendimiento mostrado por El Guaje en el mundial en el flanco izquierdo del ataque. Así, Guardiola podría optar por jugar con Ibrahimovic por el centro, Villa escorado a la izquierda y Messi con libertad de movimientos para moverse por el centro o la derecha. En cualquier caso, ha sido el mismo técnico barcelonista quien ya ha comentado que Ibrahimovic no es un futbolista para desempeñar un rol secundario en el equipo, y es que tal circunstancia podría ser una bomba de relojería en el vestuario.

A Kaka’ no le implican negativamente los movimientos en el mercado del Madrid. Di María y Pedro León son jugadores de banda y con Canales, a pesar de jugar en un puesto similar, se antoja difícil que robe minutos al brasileño aunque hay que comprobar cuál es el rendimiento que puede ofrecer el cántabro a corto plazo. Además, las salidas de Raúl y Guti, jugadores que también podían moverse por una zona parecida a la de Kaka’, le beneficia aún más.
Mucho dependerá de la forma de jugar del equipo con Mourinho y cuál es el papel que pueda pretender del astro brasileño. Personalmente me inclino porque Mourinho le considere más un delantero y no le vea en el papel de centrocampista que en sus anteriores equipos desempeñaban Lampard o Sneijder, quienes ocupaban más espacio en la zona ancha, aunque escorar a banda al brasileño y sacarle del centro sería quizá una mala solución para Kaka’.
Es muy probable que si sus clubes tuviesen en la actualidad la posibilidad de venderlos a un precio razonable, con ofertas sobre la mesa de equipos que estuviesen dispuestos a hacerse cargo de la elevada ficha de dos jugadores que no rindieron al nivel esperado el año pasado, no se detendrían a pensar dos veces en la venta de ambos. Por ahora eso no ha sucedido, e Ibrahimovic y Kaka’ continuarán, salvo sorpresa, en sus respectivos clubes.
No cabe duda de que son dos grandes futbolistas y que no se les puede haber olvidado cómo tratar al balón de un año para otro, máxime si se tiene en cuenta el nivel que de ellos cabe esperar. Son jugadores a los que se les hizo un largo contrato y a los que no se les fichó para un solo año, pero sabido es que la paciencia no es virtud conocida en el fútbol. También será también misión de Guardiola y Mourinho saber sacar el máximo rendimiento a ambos futbolistas. Quizá un año de adaptación a la liga española, tras llegar de un campeonato tan diferente como el Calcio italiano, les devuelva al lugar que siempre ocuparon, el de estrellas del balompié. Ganarían sus clubes, la liga española y el fútbol.
Foto | Jan S0L0, tpower1978

Seguimos con el repaso de lo acontecido en el recién finalizado Mundial de Sudáfrica. Esta vez toca el turno a los sonados fracasos de selecciones que, por su historia, nivel y expectativas, se han pegado un tropiezo inesperado. Muchos y variados son los casos de algunas selecciones que cogieron el avión de vuelta antes de tiempo pero con total merecimiento. Como siempre, se puede añadir o quitar, pero para eso estáis vosotros, los lectores.
Comienzo por la campeona en 2006. Una selección pasada en años a la que no le funcionó la estrategia de Marcello Lippi, quien en Alemania se hizo con el título, se marchó y en su lugar llegó un Donadoni que no pudo con España en la pasada Eurocopa, eliminación que le costó su puesto. El problema de Italia ha sido, principalmente, la confianza ciega de su seleccionador en jugadores ya pasados en años. Lippi no supo aunar la mezcla de jóvenes talentos italianos con la necesaria veteranía, y curtió a la penúltima campeona de prácticamente los mismos nombres de cuatro años atrás. La magia italiana se la dejó en casa, en las botas de Cassano, por ejemplo. Desaprendiendo del error que significó la Copa Confederaciones y volviendo a dar los galones a una experiencia sin la fuerza de hace un lustro. Fiel a su estilo, el cerrojo lo pudieron abrir varias selecciones que le cogieron la medida a los italianos, que se marcharon de la Copa del Mundo sin el sonido de la campana que siempre les acompaña en estas citas y con el sabor a fracaso que deja no sumar, siquiera, una victoria.
Lo de los galos fue esperpéntico, vejatorio, humillante para cualquier ciudadano de a pie al que le entusiasme el deporte rey. Se le pegó y lo hizo a lo grande. Partiendo de un técnico que, como su homólogo transalpino, dejó a varios jóvenes con talento y hambre fuera de la lista de convocados, sus ‘fieles’ no sólo le fallaron, sino que montaron una gorda. Fue, como ya dije tras mi paso por París, la crónica de una muerte anunciada. Quizá, dirán algunos, a Francia ni se la esperaba, pero ser la actual subcampeona del mundo tiene que infundir, de alguna manera u otra, respeto. Pero no. Ni miedo ni respeto. Sobre todo lo último, infundieron los galos, que tuvieron en el episodio de Anelka y Domenech el más de los deshonrosos episodios mundialistas que un hincha bleu puede vivir. El resultado, una eliminación antes de tiempo, unos futbolistas acongojados y lejos de los pensamientos de su entrenador. En definitiva, una piña partida por la mitad que abandonó Sudáfrica sin añadir a su casillero un triste punto.
Para una pentacampeona del Mundo como Brasil, no llegar a la final supone, irremediablemente, un fracaso. Campeona de la Copa Confederaciones, llegaba a la cita africana a sabiendas de que el manual de estilo de Dunga no era el favorito para la hinchada, pero con la certeza, y como muestra el botón anteriormente mencionado, que podía cultivar éxitos. Pero Brasil se dio de bruces en los cuartos de final ante Holanda, la postrera finalista, y con la derrota ante los neerlandeses se esfumaron las ilusiones de todo un país que soñaba, sin la samba de los Ronaldinho, Ronaldo, Rivaldo o Romario, rememorar el éxito de 2006. Comenzó fomentando unas dudas que al terminar la primera fase se disiparon. Ajenos al ‘jogo bonito’ y haciendo apología de lo efectivo por encima de las florituras individuales, el papel de Brasil permaneció al de los favoritos. Sin embargo, y a pesar de los goles de Luis Fabiano y los chispazos de Robinho, quedaron apeados antes de tiempo. La eliminación también podría poner punto y final a la era Dunga.
Marcado por el gol fantasma de Lampard, el futuro de los ingleses dirigidos por Fabio Capello podría haber sido distinto si ese tanto hubiese subido al marcador. Comenzó en la cuerda floja, estuvo en el alambre y pasó a octavos de puntillas, donde sucumbió ante la semifinalista Alemania. Otra campeona del mundo que, aparte de la imagen que dejó el garrafal error arbitral, dejará para el recuerdo el increíble fallo de Green, el portero fugaz de los pross.
La eliminación de Argentina fue para muchos la bofetada en la cara a Maradona, un entrenador que con el micrófono en la boca es todo lo contrario a lo que era con el cuero cosido a su pie. Fue un alivio para sus detractores, que empezaron a temblar cuando la albiceleste superó la primera fase de manera notable y pasó a cuartos deshaciéndose de México. Sin embargo, los cuatro goles que le endosó Alemania desencadenaron las lágrimas de Maradona y Leo Messi, al que el título mundial se le sigue resistiendo. Argentina contaba con una mezcla de futbolistas, jóvenes y experimentados, con una defensa más bien endeble y un ataque aparentemente demoledor, con hombres de la talla del antedicho Messi, Tévez, Higuaín o Kun que no pudieron evitar el adiós a Sudáfrica antes de tiempo.
En NdF | Mundial de Fútbol de Sudáfrica: Las decepciones
En NdF | Mundial de Fútbol de Sudáfrica: Las revelaciones
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