
La Barclays Premier League ha comenzado este fin de semana. Antes de meternos en el ajo, quiero expresar mi disgusto por el hecho de que Canal + se haya hecho con los derechos de retransmisión en España. No es que tenga nada en contra de la televisión de Prisa —todo lo contrario, considero que son la mejor televisión de fútbol— lo que pasa es que no estoy abonado a ese canal y no podré ver un par de partidos a la semana como venía haciendo hasta ahora gracias a las retransmisiones de La 2, con el estupendo tándem formado por José Manuel Díaz y Petón. En mi casa, los sábados y domingos se come a las 15:00h, así que queda descartado el bajar a un bar a ver los partidos, con lo cual, me temo que habrá que tirar de internet…
La Liga inglesa ha arrancado con tres nuevos inquilinos tras los ascensos de dos clásicos como el West Bromwich Albion —que se ha estrenado palmando 6-0 con el Chelsea— y, sobre todo, el Newcastle tras su añito en el infierno. El tercero en discordia es el modesto Blackpool FC, que ha puesto una pica en Flandes colocándose como segundo al estrenarse con un 0-4 al Wigan. A continuación haremos un pequeño análisis de los principales equipos de la Premier, con los movimientos más importantes y las aspiraciones de cada uno.
El vigente campeón ha echado a andar recordándonos la poderosa pegada que atesoran. Con Ancelotti en el banquillo, este verano ha sido el más tranquilo para el bolsillo de Abramovich, al que se ve que la crisis también le ha afectado. The Blues sólo han fichado a dos jugadores: el defensa Ramires (23 años, 21M), del Benfica, y Benayoun (30 años, 10M), del Liverpool. El capítulo de bajas es mucho más extenso: Joe Cole (Liverpool), Ballack (Leverkusen), Deco y Belleti (Fluminense) y Carvalho (Real Madrid).
La adquisición de Ramires compensa bastante la baja de Carvalho, sobre todo con miras al futuro, pero el desembolso por Benayoun, por nada más y nada menos que 10 millones de euros, teniendo en cuenta como está el mercado, me cuesta entenderlo. La marcha de Ballack está sobradamente cubierta con Lampard, Mikel y Essien; Drogba seguirá siendo su mayor amenaza y se espera que Malouda siga creciendo hasta convertirse en la superestrella que puede llegar a ser. Tienen serias opciones de revalidar el título.
Siguiendo la política de Sir Alex Ferguson, como no podría ser de otra manera, el Manchester United tiene la costumbre de no fichar muchos jugadores cada verano, sino que centra sus inversiones económicas en apuntalar el equipo en dos o tres posiciones. Los dos fichajes de los red devils tienen sus cosas que contar. El primero fue Chicharito Hernández, comprado al Guadalajara mexicano por apenas 8 millones de euros en Abril; cuatro meses después, tras su gran actuación en el Mundial, hubiera costado, por lo menos, el doble. La otra adquisición ha sido el portugués Bebe y su historia parece de película: hace dos meses el Vitoria de Guimaraes lo fichó al Estrela Amadora (2ª División portuguesa) por sólo 50.000 euros; pero unas semanas después, llegó el United y se lo llevó a Manchester por 9 millones de euros (prácticamente el presupuesto completo del Vitoria).
Con Rooney intentando olvidar el Mundial y recuperar el nivelazo del año pasado y con Scholes y Giggs envejeciendo como el buen vino, las cosas no han cambiado demasiado en Old Trafford. Chicharito puede acabar siendo la pareja de baile de Rooney que no han llegado a ser ni Berbatov ni Owen. Como cada año, el Machester United volverá a opositar al título, pero a falta de conocer el alcance de sus dos fichajes, parece que no han mejorado mucho en relación al año pasado, en el que “sólo” ganaron la Carling Cup.
El verano del Arsenal ha estado copado por una misión: retener a Cesc Fábregas, su capitán y principal figura, que deseaba volver al FC Barcelona. La principal apuesta de Arsène Wenger es confiar en que esta temporada comenzarán a cuajar muchos de los jóvenes que ha venido preparando estos últimos años: Walcott, Rosický, Nasri, Vela, Bendtner, Ramsey… Dirigidos por Fábregas, la aportación goleadora de Arshavin y Van Persie será clave en las esperanzas de los gunners.
Sólo ha hecho dos compras, que no son ni de primera fila ni jovencísimas promesas: Chamakh (26 años), que acababa contrato con el Girondins de Burdeos y Koscielny (a punto de cumplir 25), del FC Lorient francés. En cuanto a las bajas, han perdidos a dos centrales: Campbell, que después de su vuelta tras la retirada, ha decidido irse al recién ascendido Newcastle, y el suizo Senderos, que a sus 25 años se va al humilde Fulham. Si Wenger acierta y tres o cuatro de sus chicos explotan, puede que esta temporada sea, por fin, el año del Arsenal.
En un gran final de temporada, los hombres de Harry Redknapp lograron clasificar al Tottenham cuarto de la Premier, plaza que les da opción a jugarse, entre esta semana y la que viene, el pase a la Champions League. Sin embargo, a pesar de que esta campaña se presenta como un año clave para los Spurs, todavía no han hecho ninguna operación. Mientras el año pasado ficharon a nueve jugadores (dos de ellos en Diciembre), entre los que destacaron Crouch, Kranjcar o Gudjohnsen (cedido), este verano aún no se han movido.
Según se dice en Inglaterra, el club ha preparado unos 30 millones de euros para intentar realizar dos grandes adquisiciones: Ashley Young (Aston Villa) y Craig Bellamy (Manchester City). Si ambas compras se llevan a cabo, el espigado Crouch tiene todas las papeletas para ser el elegido para que los Spurs ingresen algún dinerillo. Lennon, Jenas y Modric deberán hacer funcionar un ataque que posiblemente completarán el veterano Robbie Keane y el ruso Pavlyuchenko. Veremos cómo les va en la Premier al tener que convivir con las fuertes exigencias de la Champions.
El club dirigido por Sulaiman Al-Fahim sigue tirando de talonario para seguir los pasos del Chelsea de Abramovich y convertirse en un nuevo grande de la Premier. Roberto Mancini vive en un permanente día de Reyes Magos y este verano no le han faltado regalos: Silva (24 años, 35M), Touré (28 años, 32M), Balotelli (20 años, 30M), Kolarov (24 años, 25M) y Boateng (21 años, 12’5M), cinco de los seis fichajes más caros de la Premier —sólo el de Ramires por el Chelsea se mete en medio—.
Como demuestra el ‘Daily Mail’, Mancini podría formar dos pedazos de onces iniciales que ya le gustaría a la mayoría de equipos de toda Europa. El curso anterior perdieron la plaza de la Champions en su lucha con el Tottenham, por lo que este año, además de intentar hacer un buen papel en la Europa League —puede decirse que son favoritos con el Atlético de Madrid—, están obligados a dar el salto de calidad que les lleve a clasificarse para la Champions con seguridad e incluso a pelear el título.
El Liverpool inicia una nueva etapa después de la marcha de Rafa Benítez al Juventus, al que sustituye Roy Hodgson. El nuevo manager ha centrado sus esfuerzos en retener a dos de sus jugadores más importantes, Fernando Torres y Javier Mascherano. The Kid sigue arrastrando los problemas de una lesión que apuró para llegar a un Mundial en el que apenas pudo aportar demasiado a la victoria española; quizá ese bajo rendimiento en el Mundial ha salvado al Liverpool de que este verano le hayan salido muchas novias a su Nueve. El caso de Mascherano está en el aire y, aunque parece que finalmente no viajará a la ciudad condal, el argentino ya ha declarado que quiere salir de la isla.
En cuanto a las altas y bajas, los reds se han hecho con Joe Cole (Chelsea) y Jovanovic (Standard de Lieja), ambos gratis, y Poulsen (Juventus, 5’74M). Después del fracaso del año pasado, en el que acabaron séptimos y a punto de perder incluso la clasificación para la Europa League. Esta semana y la que viene se jugarán la plaza contra el Trabzonspor turco. Con Torres y Gerrard como sus dos únicas superestrellas, mucho tiene que mejorar la cosa con Hodgson para optar por un puesto Champions, pues todos los equipos anteriormente analizados parecen estar, como mínimo, un paso por delante de ellos.
Además de los ya citados, no hay que olvidarse de dos equipos que han venido entrando y saliendo de las plazas nobles, como el Everton de Arteta o el Aston Villa. Además, hay un montón de jugadores españoles en diversos equipos —a saber: Fábregas, Torres, Reina, Arteta, Silva y otros muchos…—, que hacen de la Premier la liga extranjera más atractiva para los ojos de un español. Una pena, como decía al principio, que ya no sea emitida por La 2; con lo que molaban las sobremesas del fin de semana…
Foto | Barclays Premier League

La Barclays Premier League ha comenzado este fin de semana. Antes de meternos en el ajo, quiero expresar mi disgusto por el hecho de que Canal + se haya hecho con los derechos de retransmisión en España. No es que tenga nada en contra de la televisión de Prisa —todo lo contrario, considero que son la mejor televisión de fútbol— lo que pasa es que no estoy abonado a ese canal y no podré ver un par de partidos a la semana como venía haciendo hasta ahora gracias a las retransmisiones de La 2, con el estupendo tándem formado por José Manuel Díaz y Petón. En mi casa, los sábados y domingos se come a las 15:00h, así que queda descartado el bajar a un bar a ver los partidos, con lo cual, me temo que habrá que tirar de internet…
La Liga inglesa ha arrancado con tres nuevos inquilinos tras los ascensos de dos clásicos como el West Bromwich Albion —que se ha estrenado palmando 6-0 con el Chelsea— y, sobre todo, el Newcastle tras su añito en el infierno. El tercero en discordia es el modesto Blackpool FC, que ha puesto una pica en Flandes colocándose como segundo al estrenarse con un 0-4 al Wigan. A continuación haremos un pequeño análisis de los principales equipos de la Premier, con los movimientos más importantes y las aspiraciones de cada uno.
El vigente campeón ha echado a andar recordándonos la poderosa pegada que atesoran. Con Ancelotti en el banquillo, este verano ha sido el más tranquilo para el bolsillo de Abramovich, al que se ve que la crisis también le ha afectado. The Blues sólo han fichado a dos jugadores: el defensa Ramires (23 años, 21M), del Benfica, y Benayoun (30 años, 10M), del Liverpool. El capítulo de bajas es mucho más extenso: Joe Cole (Liverpool), Ballack (Leverkusen), Deco y Belleti (Fluminense) y Carvalho (Real Madrid).
La adquisición de Ramires compensa bastante la baja de Carvalho, sobre todo con miras al futuro, pero el desembolso por Benayoun, por nada más y nada menos que 10 millones de euros, teniendo en cuenta como está el mercado, me cuesta entenderlo. La marcha de Ballack está sobradamente cubierta con Lampard, Mikel y Essien; Drogba seguirá siendo su mayor amenaza y se espera que Malouda siga creciendo hasta convertirse en la superestrella que puede llegar a ser. Tienen serias opciones de revalidar el título.
Siguiendo la política de Sir Alex Ferguson, como no podría ser de otra manera, el Manchester United tiene la costumbre de no fichar muchos jugadores cada verano, sino que centra sus inversiones económicas en apuntalar el equipo en dos o tres posiciones. Los dos fichajes de los red devils tienen sus cosas que contar. El primero fue Chicharito Hernández, comprado al Guadalajara mexicano por apenas 8 millones de euros en Abril; cuatro meses después, tras su gran actuación en el Mundial, hubiera costado, por lo menos, el doble. La otra adquisición ha sido el portugués Bebe y su historia parece de película: hace dos meses el Vitoria de Guimaraes lo fichó al Estrela Amadora (2ª División portuguesa) por sólo 50.000 euros; pero unas semanas después, llegó el United y se lo llevó a Manchester por 9 millones de euros (prácticamente el presupuesto completo del Vitoria).
Con Rooney intentando olvidar el Mundial y recuperar el nivelazo del año pasado y con Scholes y Giggs envejeciendo como el buen vino, las cosas no han cambiado demasiado en Old Trafford. Chicharito puede acabar siendo la pareja de baile de Rooney que no han llegado a ser ni Berbatov ni Owen. Como cada año, el Machester United volverá a opositar al título, pero a falta de conocer el alcance de sus dos fichajes, parece que no han mejorado mucho en relación al año pasado, en el que “sólo” ganaron la Carling Cup.
El verano del Arsenal ha estado copado por una misión: retener a Cesc Fábregas, su capitán y principal figura, que deseaba volver al FC Barcelona. La principal apuesta de Arsène Wenger es confiar en que esta temporada comenzarán a cuajar muchos de los jóvenes que ha venido preparando estos últimos años: Walcott, Rosický, Nasri, Vela, Bendtner, Ramsey… Dirigidos por Fábregas, la aportación goleadora de Arshavin y Van Persie será clave en las esperanzas de los gunners.
Sólo ha hecho dos compras, que no son ni de primera fila ni jovencísimas promesas: Chamakh (26 años), que acababa contrato con el Girondins de Burdeos y Koscielny (a punto de cumplir 25), del FC Lorient francés. En cuanto a las bajas, han perdidos a dos centrales: Campbell, que después de su vuelta tras la retirada, ha decidido irse al recién ascendido Newcastle, y el suizo Senderos, que a sus 25 años se va al humilde Fulham. Si Wenger acierta y tres o cuatro de sus chicos explotan, puede que esta temporada sea, por fin, el año del Arsenal.
En un gran final de temporada, los hombres de Harry Redknapp lograron clasificar al Tottenham cuarto de la Premier, plaza que les da opción a jugarse, entre esta semana y la que viene, el pase a la Champions League. Sin embargo, a pesar de que esta campaña se presenta como un año clave para los Spurs, todavía no han hecho ninguna operación. Mientras el año pasado ficharon a nueve jugadores (dos de ellos en Diciembre), entre los que destacaron Crouch, Kranjcar o Gudjohnsen (cedido), este verano aún no se han movido.
Según se dice en Inglaterra, el club ha preparado unos 30 millones de euros para intentar realizar dos grandes adquisiciones: Ashley Young (Aston Villa) y Craig Bellamy (Manchester City). Si ambas compras se llevan a cabo, el espigado Crouch tiene todas las papeletas para ser el elegido para que los Spurs ingresen algún dinerillo. Lennon, Jenas y Modric deberán hacer funcionar un ataque que posiblemente completarán el veterano Robbie Keane y el ruso Pavlyuchenko. Veremos cómo les va en la Premier al tener que convivir con las fuertes exigencias de la Champions.
El club dirigido por Sulaiman Al-Fahim sigue tirando de talonario para seguir los pasos del Chelsea de Abramovich y convertirse en un nuevo grande de la Premier. Roberto Mancini vive en un permanente día de Reyes Magos y este verano no le han faltado regalos: Silva (24 años, 35M), Touré (28 años, 32M), Balotelli (20 años, 30M), Kolarov (24 años, 25M) y Boateng (21 años, 12’5M), cinco de los seis fichajes más caros de la Premier —sólo el de Ramires por el Chelsea se mete en medio—.
Como demuestra el ‘Daily Mail’, Mancini podría formar dos pedazos de onces iniciales que ya le gustaría a la mayoría de equipos de toda Europa. El curso anterior perdieron la plaza de la Champions en su lucha con el Tottenham, por lo que este año, además de intentar hacer un buen papel en la Europa League —puede decirse que son favoritos con el Atlético de Madrid—, están obligados a dar el salto de calidad que les lleve a clasificarse para la Champions con seguridad e incluso a pelear el título.
El Liverpool inicia una nueva etapa después de la marcha de Rafa Benítez al Juventus, al que sustituye Roy Hodgson. El nuevo manager ha centrado sus esfuerzos en retener a dos de sus jugadores más importantes, Fernando Torres y Javier Mascherano. The Kid sigue arrastrando los problemas de una lesión que apuró para llegar a un Mundial en el que apenas pudo aportar demasiado a la victoria española; quizá ese bajo rendimiento en el Mundial ha salvado al Liverpool de que este verano le hayan salido muchas novias a su Nueve. El caso de Mascherano está en el aire y, aunque parece que finalmente no viajará a la ciudad condal, el argentino ya ha declarado que quiere salir de la isla.
En cuanto a las altas y bajas, los reds se han hecho con Joe Cole (Chelsea) y Jovanovic (Standard de Lieja), ambos gratis, y Poulsen (Juventus, 5’74M). Después del fracaso del año pasado, en el que acabaron séptimos y a punto de perder incluso la clasificación para la Europa League. Esta semana y la que viene se jugarán la plaza contra el Trabzonspor turco. Con Torres y Gerrard como sus dos únicas superestrellas, mucho tiene que mejorar la cosa con Hodgson para optar por un puesto Champions, pues todos los equipos anteriormente analizados parecen estar, como mínimo, un paso por delante de ellos.
Además de los ya citados, no hay que olvidarse de dos equipos que han venido entrando y saliendo de las plazas nobles, como el Everton de Arteta o el Aston Villa. Además, hay un montón de jugadores españoles en diversos equipos —a saber: Fábregas, Torres, Reina, Arteta, Silva y otros muchos…—, que hacen de la Premier la liga extranjera más atractiva para los ojos de un español. Una pena, como decía al principio, que ya no sea emitida por La 2; con lo que molaban las sobremesas del fin de semana…
Foto | Barclays Premier League

¿Quién se lo iba a decir a los aficionados del Manchester City hace sólo algunos años? Pero los petrodólares de Abu Dhabi consiguieron exactamente lo que prometían: fichajes de campanillas para un club históricamente modesto y apegado a las clases sociales más bajas de la ciudad industrial de Manchester. El Chelsea sustituyó al Manchester United como el rico asqueroso y ahora ese puesto lo ocupa hegemónicamente el City.
Este verano el club celeste va a acaparar gran parte de los movimientos más sonados del continente. Los Big Four británicos no están en su mejor momento económico, lo mismo que los grandes del calcio. Y es España, incluso el gasto desorbitado del año pasado de los grandes clubes, que parecían ajenos completamente a la crisis financiera internacional, se está notando en las arcas de Barcelona y Real Madrid.
Y mientras, al Man City llegan Touré Yayá, David Silva y Jerome Boateng. Kolarov y Balotelli parecen bien enfilados y se ha hablado de otros cracks en el punto de mira como Fernando Torres, Ibrahimovic, Landon Donovan o Drogba.
Tras un arranque que parecía de perro ladrador y poco mordedor, con promesas de fichajes extraordinarios que se quedaron en buenas incorporaciones, el año pasado fue un punto de inflexión con la llegada de Tévez, Adebayor, Gareth Barry y compañía. Con las incorporaciones de este verano, se está apuntalando un equipo muy considerable que amenaza seriamente la hegemonía de los Big Four.
Un club que va a animar la Premier y el mundillo futbolístico en general. Ya podéis prepararos para que cualquier jugador de renombre se sitúe en la órbita del Manchester City. Los agentes de futbolistas se frotan las manos porque ya pueden instar a los clubes para mejorar los contratos de sus representados, bajo amenaza de marcha al Manchester City. Jugadores de calidad transferibles y con la salida bloqueada por los altos costes de su traspaso y su ficha ya tienen en Manchester su tierra prometida.
Para todos los demás, ha llegado el momento de la imaginación, de confiar en los técnicos que saben de fútbol, del ojeo exhaustivo en busca de perlas buenas, bonitas y baratas, de invertir más en cantera. La otra opción es seguir alargando créditos como si el dinero no tuviese fin, seguir fichando nombres. Muchos de los que elijan la segunda acabarán su historia en los próximos tiempos.
Foto | Dullhunk

¿Quién se lo iba a decir a los aficionados del Manchester City hace sólo algunos años? Pero los petrodólares de Abu Dhabi consiguieron exactamente lo que prometían: fichajes de campanillas para un club históricamente modesto y apegado a las clases sociales más bajas de la ciudad industrial de Manchester. El Chelsea sustituyó al Manchester United como el rico asqueroso y ahora ese puesto lo ocupa hegemónicamente el City.
Este verano el club celeste va a acaparar gran parte de los movimientos más sonados del continente. Los Big Four británicos no están en su mejor momento económico, lo mismo que los grandes del calcio. Y es España, incluso el gasto desorbitado del año pasado de los grandes clubes, que parecían ajenos completamente a la crisis financiera internacional, se está notando en las arcas de Barcelona y Real Madrid.
Y mientras, al Man City llegan Touré Yayá, David Silva y Jerome Boateng. Kolarov y Balotelli parecen bien enfilados y se ha hablado de otros cracks en el punto de mira como Fernando Torres, Ibrahimovic, Landon Donovan o Drogba.
Tras un arranque que parecía de perro ladrador y poco mordedor, con promesas de fichajes extraordinarios que se quedaron en buenas incorporaciones, el año pasado fue un punto de inflexión con la llegada de Tévez, Adebayor, Gareth Barry y compañía. Con las incorporaciones de este verano, se está apuntalando un equipo muy considerable que amenaza seriamente la hegemonía de los Big Four.
Un club que va a animar la Premier y el mundillo futbolístico en general. Ya podéis prepararos para que cualquier jugador de renombre se sitúe en la órbita del Manchester City. Los agentes de futbolistas se frotan las manos porque ya pueden instar a los clubes para mejorar los contratos de sus representados, bajo amenaza de marcha al Manchester City. Jugadores de calidad transferibles y con la salida bloqueada por los altos costes de su traspaso y su ficha ya tienen en Manchester su tierra prometida.
Para todos los demás, ha llegado el momento de la imaginación, de confiar en los técnicos que saben de fútbol, del ojeo exhaustivo en busca de perlas buenas, bonitas y baratas, de invertir más en cantera. La otra opción es seguir alargando créditos como si el dinero no tuviese fin, seguir fichando nombres. Muchos de los que elijan la segunda acabarán su historia en los próximos tiempos.
Foto | Dullhunk
Comenzó a rumorearse hace unas semanas, días atrás ya se consideraba cuestión de horas, y por fin ya se ha hecho oficial. El FC Barcelona ha confirmado esta mañana el fichaje de David Villa por 40 millones de euros. Se cierra así con velocidad uno de los culebrones que vienen siendo habituales cada verano. El asturiano da por fin el salto a un club de primer orden europeo, con permiso del Valencia. El viernes pasará el reconocimiento médico y acto seguido será presentado.
Confieso que me cuesta ser del todo objetivo con Villa. He seguido de cerca su trayectoria desde que le viera debutar en el Sporting de Gijón hace casi ya diez años. Desde que le vi meter goles con la camiseta rojiblanca supe que se trataba de un jugador especial, de la última gran perla de Mareo, que llegaría lejos al fin y al cabo. Con su juventud, Villa se echó el Sporting a la espalda y a base de goles le salvó del descenso deportivo y luego del económico, cuando fue traspasado por imperiosa necesidad al Zaragoza por poco más de 3 millones de euros.
Puede que me ciegue el cariño especial que le tengo, pero llevo años considerando a David Villa el mejor delantero del Mundo. No tiene la velocidad de Eto’o, la potencia de Torres, el remate de Gilardino o la fuerza de Drogba, pero en todas sus facetas alcanza el notable y a ellas le suma otras en las que saca sobresaliente. Si no el que más, es uno de los delanteros más completos del panorama actual.
Cuando el Barça intercambió a Eto’o e Ibrahimovic la pasada temporada, tras haberse hablado de Villa, pensé desde un primer momento que era una equivocación. Más allá de los problemas de vestuario de Eto’o, le consideraba una pieza más adecuada en el engranaje culé que un Ibrahimovic con un estilo de juego totalmente diferente. Para el Barça, Villa es como la versión 2.0 de Eto’o. Una pieza mejorada. Estoy seguro de que mucha gente no estará de acuerdo conmigo al poner a Villa por encima del camerunés, pero siempre me ha parecido bastante mejor. Evidentemente el ‘guaje’ no puede compararse físicamente al jugador del Inter. En aceleración, velocidad, resistencia y demás cualidades físicas Eto’o siempre irá por delante. Pero lo que convierte a Villa en la pieza ideal para el juego culé son otras características.
Villa tiene cualidades que toda la gente del fútbol conoce. Es un goleador de raza, que se acoplará a cualquier estilo y meterá goles ya juegue en el Barça o el Yokohama Marinos. Lo ha demostrado en equipos de rango tan diferenciado como Sporting, Zaragoza, Valencia y la Selección Española. Pero la grandeza de Villa no acaba en sus goles o en su extraordinaria capacidad de definición. Villa es un jugador con una técnica excelente, que aunque se encuentre como pez en el agua contragolpeando y con espacios, sabe asociarse en el juego de toque. Villa tiene una faceta que no muchos conocen, y son sus dotes de asistente. Sirvan como ejemplo los 53 pases de gol que ha dado en sus cinco temporadas con el Valencia.
Además de esto, una de las grandes noticias para el Barça es que recuperará la presión desde la delantera, algo que ha perdido con la presencia de Ibrahimovic. Esa era una de las claves del Barça de otros años. Con Eto’o se presionaba más arriba, se recuperaba el balón antes y por tanto se estaba más cerca de la portería rival para crear peligro. Es algo que se recuperará con Villa.
Tampoco nos olvidemos de su polivalencia y movilidad. Donde mejor se desenvuelve el ‘guaje’ es en el centro del ataque, pero su gran movilidad le permite aparecer por cualquier punto del ataque, arrastrando defensas y abriendo huecos para las incorporaciones de otros jugadores. Además es un jugador que dará numerosas opciones al ataque culé: desde jugar él en el centro, con Pedro y Messi en banda, a poner a Ibrahimovic en el centro y pasar él a jugar en la izquierda, lugar en el que ha jugado en más de una ocasión con la Selección.
Así pues, el fichaje de David Villa por el Barça es una excelente noticia para el barcelonismo. Su facilidad para acoplarse a cualquier estilo de juego, sumado a que ya conoce a medio equipo de la Selección, permitirán a Villa rendir desde el primer minuto con su nuevo equipo. Prepárense para el aluvión de goles.
Foto | Adidas Italia
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