Adrián López, más conocido como Piscu, es un central gallego de 23 años que, se supone, es jugador del Deportivo de La Coruña. Digo ‘se supone’ porque este verano está siendo protagonista de una historia de lo más extraña. Este enredo comenzó el pasado 31 de Junio, cuando el Dépor se acogió al artículo 18 del convenio entre LFP y AFE (‘Compensación por preparación o formación’). En base a este artículo, el club incluyó a Piscu en la lista establecida para ello con una compensación de un millón y medio de euros, que es la cantidad que deberá pagar otro club al Deportivo si quiere contratarlo.
Durante el verano se han ido conociendo distintos rumores sobre el posible futuro del central de As Pontes; Valladolid, Bélgica e incluso Brasil podían ser sus destinos. Pero entonces se cruzó en su camino el Wigan de Roberto Matínez y el asunto se complicó. Primero llegaron rumores/noticias —no confirmadas con alguna imagen— de que Piscu se estaba entrenando con el equipo inglés, algo que sentó muy mal en la sede deportivista porque Lendoiro entiende que, habiéndose acogido el club al artículo 18 que antes comenté, la ficha del defensa es propiedad del Dépor y, por lo tanto, el jugador no tiene derecho a marcharse a ningún equipo sin su consentimiento.
El Deportivo, no habiendo recibido ninguna oferta ni la supuestamente obligada compensación de 1.5 millones, inscribió a Piscu como jugador del primer equipo. Todo ello sin tener noticias de él ni de su paradero. Y es que Adrián López parece haber sido desaparecido pues ni siquiera se presentó en las fiestas patronales de su localidad para actuar como pregonero, tal y como se había comprometido. La familia es una tumba y lo único que dicen es que “todo está a punto de solucionarse”.
Pero no es así, pues a estas alturas ya se han cerrado los mercados español e inglés, con lo cual ya no se puede aclarar el asunto por las buenas. El entorno del jugador cree que el convenio del que habla el club sólo tiene efecto en España, por lo que el defensa no debería abonar ese millón y medio al fichar por un equipo extranjero. Por el contrario, en A Coruña entienden que a Piscu sólo le quedaría la opción de declararse como jugador en paro para que sea legal que fiche por otro club. Este extremo conllevaría, como es lógico, una denuncia del Dépor por vía judicial, en tanto en cuanto el club considera que el jugador tiene contrato en vigor y no se ha presentado a su puesto de trabajo.
Hace unos días Lendoiro fue cuestionado al respecto y tiró de retranca gallega para responder: “De Piscu no sabemos nada. Yo creo que seguirá vivo…”. Sin embargo, detrás de la broma, está la firme convicción de llevar el caso Piscu hasta el final: “Si se marcha fuera defenderíamos nuestros intereses e intentaríamos que no se diese el tránsfer de ninguna manera. No tendría sentido que los convenios con la AFE se invalidasen al salir del país.” Por su parte, a Lotina no le hace tanta gracia el tema:
Lo de Piscu me tiene bastante sorprendido. Nunca había visto un caso así. No sé qué ha pasado. (...) No sé por qué tiene esa obsesión de irse. No entiendo a los jugadores. El Dépor es campeón de Liga. Esas ganas de irse por ganar cuatro duros más… (...) Será mejor irse cedido un año que andar dando vueltas toda la vida. No sé por qué ni quien le come el tarro pero creo que los que aconsejan a los jugadores, un alto porcentaje de los representantes, no lo hacen como es debido. Algunos se equivocan y no hacen caso. Yo les hablo como un padre. Tengo las manos limpias. Cuando doy un consejo no es para ganar un duro.
Hay que tener en cuenta de que esta historia le complica la vida a Lotina. Si el jugador finalmente no vuelve a la disciplina herculina, el de Meñaka se encontrará con un central menos para afrontar la temporada, sin haber tenido la oportunidad de reforzarse en dicha posición si el asunto de Piscu se hubiera solucionado a tiempo y por las buenas. Si el de As Pontes vuelve, será la directiva la que tenga que decidir el castigo, pero Lotina se verá en la tesitura de reintegrarlo más tarde o más temprano.
Mi opinión al respecto es que estamos ante un nuevo caso de un jugador al que su representante le tiene comida la olla. Piscu ha dejado que su representante, Eugenio Botas, le arrastre a una encrucijada en la que él es el principal afectado. Con veintitrés años se encuentra sin equipo y la temporada ya ha comenzado. Si finalmente ficha por el Wigan, se verá envuelto en problemas jurídicos; si el equipo de Roberto Martínez decide finalmente no complicarse la vida, Piscu se verá obligado a volver al Dépor o a buscarse alguien que se quiera meter en un lío por él. De un modo u otro, tendrá que rendir cuentas más tarde o más temprano y Lendoiro no es un enemigo cómodo. Ya veremos como acaba el caso…
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Ningún resquicio de aquella prometedora presentación ante un innumerable gentío. Ningún ápice de querer paz. Más bien todo lo contrario. Ibrahimovic, tentado por un representante de poca monta como Mino Raiola, se enfadó con el mundo y lo acabó pagando con el Barcelona, que se ha visto obligado a regalarlo. Hace un año se convertía en la mayor inversión del conjunto catalán. Hoy, el nuevo jugador del Milan será recordado en la Ciudad Condal como el mayor fiasco de la historia barcelonista.
El Barcelona, después de unas negociaciones que han durado días y se han alargado más de la cuenta, ha llegado a un acuerdo con el Milan para que Zlatan juegue esta temporada como cedido y la próxima, previo pago de 24 millones de euros, en absoluta propiedad. Pep Guardiola se quita de encima un delantero de talla internacional que pidió hace 12 meses y que, sin comerlo ni beberlo, se había convertido en un problema en el vestuario. Aunque suenen a disparate las cifras del traspaso, son reales.
En las últimas horas se habían intensificado las negociaciones por dos motivos. Uno, porque la relación entre el jugador sueco y el entrenador no era la más pacífica. Dos, porque las meadas fuera de tiesto de su representante y del propio atacante no hacían otra cosa que ir abriendo cada vez más la puerta de salida. Mantener a un tipo con el carácter que ha demostrado tener Ibra en las últimas semanas hubiese sido absurdo. Escuchar cada vez que no jugara a su representante meter cizaña hubiese sido peor.
Así que quitarse de en medio a Ibrahimovic era el principal objetivo de Galliani, que vino para la disputa del Gamper y se quedó hasta conseguir fichar al ‘9’. El problema de los italianos, o lo que el Barcelona no ha sabido manejar, ha sido las cifras del acuerdo. Por muy problemático que sea, no puedes vender un futbolista que te costó 45 millones más los 20 de Eto’o por menos de la mitad. Ibra, pese a no explotar como de él se esperaba, firmó 21 tantos la pasada temporada. Las urgencias han podido a Sandro Rosell, que no sólo ha aplicado la austeridad a la hora de reforzar el equipo, sino que la ha propagado a quienes le han venido a fichar jugadores.
El Barcelona ha comunicado que con su cesión y posterior venta, se ahorrará 60 millones de euros, un consuelo que no quita que lo que le ha costado al Milan Ibrahimovic es una ganga. A un servidor no le agradaba la idea de venderlo en su segunda temporada, pero vistos los acontecimientos y a sabiendas que un tal Villa jugará de blaugrana este curso, ha entendido su adiós. Sin embargo, el único ‘pero’ creo que sigue siendo su bajo coste, un buen negocio para el Milan.
Ibrahimovic está claro que pasará a la historia del Barcelona. No por lo que rindió sobre el césped, sino por lo que costó y lo poco amortizado que fue. Con sus declaraciones, de nuevo despectivas y carentes de profesionalidad hacia Pep Guardiola, pone punto y final a un romance efímero al que no quiso ni supo adaptarse y al que, con su adiós, sólo deja traumatizadas a las arcas del club.
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Foto | Pepe Ortuño
Aprovechando el inicio de la Liga BBVA 2010-2011, un breve repaso, equipo por equipo, de todos sus participantes. Mañana, el resto de equipos.
Juanma Lillo, genio y figura, sumará su segunda temporada al frente de los andaluces. La propuesta del entrenador es quizá el toque más atractivo de uno de los modestos de nuestro campeonato que parte con el objetivo de salvar la categoría pero que no descarta hazañas varias. Continúan piezas clave como Diego Alves, Piatti o Crusat y sólo la baja de Chico al Génova podría notarse. Ésta será la cuarta temporada que el conjunto disfrute de la máxima categoría y, para ello, además de sanear sus arcas, ha contratado a futbolistas interesantes como Marcelo Silva o el ariete Ulloa. Su adaptación al equipo será clave para permanecer.
“Éste es nuestro proyecto más ilusionante”. Caparrós dixit. Y lo dijo en vísperas al inicio liguero de este sábado, medio en serio medio en broma, sabiendo que como cada vuelta al cole la ilusión brilla con luz propia. Terminó octavo el curso pasado, en una más que notable temporada de los leones, que sin grandes fichajes buscará de nuevo emular éxitos de antaño. El utrerano tiene la suerte de contar con el mismo bloque, salvo Yeste y Etxeberría, pero con la continuidad de dos de los Campeones del Mundo como Javi Martínez y Fernando Llorente. Garra, coraje y velocidad, más todo el talento, deben servir para no sufrir.
Negar la evidencia sería tontería. El listón de este Atlético está muy alto. A pesar de acabar la campaña pasada noveno, la consecución de la Europa League y la de la Supercopa de Europa, unido a los grandes refuerzos en la zona débil del equipo (Godín o Filipe Luis en defensa), obligan a los de Quique Flores a terminar en puestos Champions. Ante una Liga aparentemente bipolar, los colchoneros deben convertirse en una buena alternativa a los dos gigantes. El técnico mantiene mimbres y los mejora para una temporada para la que ha tenido todo el verano para preparar. La primera final ya la ha ganado. Queda ver qué pasa ahora.
El actual campeón cumple todos los requisitos para repetir título. A favor de su eterno rival, el Real Madrid, tiene que sus jugadores tienen asimilado un estilo de juego, un rol, una forma de entenderse sobre el verde que le hace único. Villa, Adriano y Mascherano son tres refuerzos de lujo para un Guardiola que volverá a tirar de cantera dada lo corta de la plantilla tras las marchas de Henry, Touré, Márquez o Chigrinsky. El proyecto de Rosell, que ya cogió forma con la Supercopa de España, apuesta por la austeridad económica, hecho que no implica escasez de ambición. Con los Xavi, Messi, Iniesta… nada malo puede ocurrir.
El Deportivo celebra su vigésimo aniversario en Primera con una especie de revolución que Lotina ha vivido desde el banquillo. Han llegado jugadores jóvenes (Míchel, Urreta, Raúl García…) y han dicho adiós futbolistas como Mista, Sergio o Bodipo que, por unas u otras razones, ya habían cumplido su ciclo en Riazor. Lo que no cambia es la meta del técnico, que peleará, pese a contar con un abanico importante de nuevos jugadores, por estar en la Europa League. Décimo la 09/10 tras un inicio perfecto y una segunda vuelta desastrosa, terminar entre los diez primeros sería un exitazo.
El primer chasco de la temporada lo ha vivido Mattioni, uno de los fichajes estrella del Espanyol, al lesionarse de gravedad. Los seis meses que le esperan en el dique seco son un problema para un Pochettino que volverá a hacer valer su prolífica cantera. Que continúe Osvaldo es una grandísima noticia, así como la llegada de Sergio García o Dátolo, del que se espera mucho. Ellos suplirán las ausencias de Tamudo, Nico Pareja o Moisés, éste último fichado por Olimpiacos por poco más de un millón de euros. Poche tendrá trabajo para solucionar las carencias, aunque la principal meta es lograr la salvación cuanto antes.
Después de demostrar en el Alfonso Pérez que la máxima categoría no se le quedaba grande, Soldado fue traspasado al Valencia por 10 millones. Ángel Torres ha invertido el dinero del delantero y el de Pedro León (otros tantos por irse al Real Madrid), en Colunga, un asturiano que el año pasado se convirtió en el salvador del Zaragoza a base de goles y que va para crack, y en Arizmendi, otro procedente de la capital maña que cubrirá la vacante del hoy futbolista blanco. Sexto tras un alucinante final de temporada, la presión de jugar en tres competiciones le puede pesar, algo que Míchel deberá evitar con su eficaz labor.
Es el equipo recién ascendido que más ambición ha mostrado en cuanto a fichajes se refiere. El Hércules vuelve a la máxima categoría con la máxima ilusión. Para ello se ha reforzado con jugadores importantes como Valdez, Sarr, David Cortés o el joven argentino Fritzler y cuenta en el banquillo con el mismo hombre que logró el ansiado ascenso, un Esteban Vigo que no renuncia al fútbol de toque pero que a la vez apuesta por la agresividad en su estilo. La permanencia es el principal objetivo de un equipo que cuenta con veteranos como Farinós, Tote o Calatayud. Una buena combinación que debe responder sobre el campo.
Luis García Plaza debuta a sus 37 años en Primera División al frente del humilde Levante después de acabar tercero la pasada temporada en la Liga Adelante. Hacía mucho tiempo que un técnico no duraba más de una campaña entera en el conjunto azulgrana, por lo que es digno de destacar. Hay refuerzos experimentados como Sergio o Munúa que aportarán veteranía a un equipo que ya la pasada temporada sorprendió a propios y extraños en la categoría de plata y que sueña con repetir en la Liga BBVA. Stuani (22 goles en Segunda el año pasado) es otro de los refuerzos granota que pueden dar que hablar.
El sufrimiento de la pasada temporada, unida a la crisis económica, ha provocado que el club haya pasado a las manos de uno de tantos jeques árabes. Abdullah bin Nasser Al Thami es el nuevo dueño del Málaga, el flamante mandamás. No ha realizado contrataciones de relumbrón como algunos compatriotas suyos, pero sí ha invertido en varios futbolistas interesantes, algo que en anteriores cursos no sucedió. Entre las novedades del Málaga está el portugués Jesualdo Ferreira, un experto técnico que triunfó en el Oporto y del que se espera mucho en La Rosaleda. El objetivo, la zona tranquila. 
Como ya os ha comentado mi compañero Fer, mañana tendrá lugar una nueva edición de la Supercopa de Europa, con el partido que enfrentará a Inter de Milán y Atlético de Madrid. Un dato interesante: esta será la decimotercera ocasión en la que el título se dispute a partido único. En las doce anteriores, el trofeo se fue cinco veces a las vitrinas del Campeón de Europa, por las siete del Campeón de Uefa o Recopa.
Otro de los puntos de interés estará en ver si el Inter de Milán, que parte como claro favorito en las apuestas, es capaz de seguir en la lucha por igualar los seis títulos de la temporada pasada del FC Barcelona. De momento lleva cuatro, y ya solo faltan en su cuenta el Mundialito y la propia Supercopa de Europa.

Como decíamos, el Inter parte como favorito en las apuestas por méritos propios. El equipo que tantos éxitos cosechó la temporada pasada se mantiene, y el único cambio lo tenemos en el banquillo con un Rafa Benítez cogiendo el testigo de José Mourinho. Sin embargo, el bloque sigue siendo el mismo y la transición de Benítez promete no ser convulsa. Ya lo pudimos ver el pasado fin de semana con la disputa de la Supercopa italiana, en la que el Inter se impuso a la Roma con un esquema de juego y once inicial prácticamente idéntico al de Mourinho.
Pero enfrente estará un Atlético de Madrid siempre capaz de todo. Un Atlético que se ha reforzado de forma muy interesante y adecuada. Su punto débil estaba en la zaga, y con la llegada de Godín y Filipe Luis se da un salto de calidad importante. También la llegada de Fran Mérida, aunque más arriesgada, puede otorgar por fin el criterio necesario al centro del campo.

De lo que no es necesario hablar es de la delantera de los de Quique Sánchez Flores. El Inter se deshace en elogios a esa pareja conformada por Diego Forlán y Sergio Agüero, una de las duplas atacantes más temidas de Europa. Su capacidad para desequilibrar un partido siempre está presente, y en ellos está la principal arma colchonera para asaltar el título.
Sin embargo, los delanteros nerazzurri no les van a la zaga. Estamos hablando de gente como Diego Milito, que en la pasada final de Champions volvió loca a la defensa del Bayern de Munich, o de un Samuel Eto’o que no necesita presentación y que ha arrancado la temporada en plena forma, como demostró con su doblete a la Roma el pasado sábado.

Partidazo de altura el que cada verano nos trae la Supercopa de Europa, que medirá al campeón de la Champions League y al de la Europa League. Esto es, el Inter de Milán y el Atlético de Madrid. Partido inédito hasta ahora que medirá las fuerzas de ambos antes del arranque de la competición doméstica. El partido tendrá lugar el viernes 27 de agosto a las 20:45 y será retransmitido por La 1 de Televisión Española. La final es a partido único y tendrá lugar en el estadio Luis II de Mónaco, escenario habitual de esta competición que podría ser la segunda que levanten los italianos esta recién estrenada campaña.
Quique Flores explicaba el otro día que la única ventaja que tienen ante los italianos es la de jugar la final de la Supercopa de Europa a partido único. Los colchoneros, que levantaron la anteriormente denominada Copa de la UEFA, buscarán dar la campanada ante un Inter tricampeón y que, como he mencionado anteriormente, ya sabe lo que es levantar un trofeo este ejercicio, pues ganó a la Roma la Supercopa de Italia, lo que aquí ganó el Barcelona ante el Sevilla. Será interesante ver los estrenos de Luis Filipe, Godín o Tiago y el segundo proyecto de un Quique Flores que el año pasado logró lo impensable y mantiene el mismo bloque.
El Inter, por su parte, quiere seguir con la retahíla de éxitos y con un Rafa Benítez al frente, habrá que ver si se nota la marcha de José Mourinho. Ha conseguido retener a varios de sus mejores hombres, como Maicon y Diego Milito, y buscará en Mónaco, y midiéndose por primera vez al Atlético de Madrid en competición europea, seguir con paso firme ante una temporada que se prevé muy complicada. Un dato que deberá derrocar el Atleti: la que dice que si una final de la Supercopa de Europa la juega un equipo italiano, se la acaba llevando. Será difícil, pero no imposible y en Notas de Fútbol os iremos contando.
Si le preguntan a un aficionado del Liverpool cuál es el fichaje más decepcionante de los últimos años, y aunque hay otros candidatos con méritos, tal vez pronuncien el nombre de Alberto Aquilani. Y es que el italiano llegó al equipo inglés rodedo de elogios hacia su clase, su estilo de juego técnico y su elegancia sobre el campo. A instancias de Rafa Benítez, el equipo red se gastó unos 22 millones de euros para asegurarse los servicios del joven y talentoso centrocampista de la Roma.
Pero sólo una temporada después, Aquilani se marcha cedido a la Juventus, después de una temporada discreta donde las lesiones y su evidente falta de adaptación a la Premier fueron los principales escollos para que “il Principino” llegara a desarrollar su mejor fúbol.
Aquilani se caracteriza por ser un jugador polivalente en el centro del campo, válido a priori para jugar de enganche, gracias a su buen toque de balón, tanto de medio centro defensivo o de organizador. El problema es que pese a que tal vez marque un 7 en cada una de esas posiciones, aún no ha demostrado el 10 en ninguna de ellas. Todo un problema en un equipo que estaba demasiado acostumbrado a la distribución cerebral de Xabi Alonso y a que Gerrard monopolice la figura del media punta con llegada en el equipo.
Sobre todo han sido las lesiones lo que cortaron su progresión en el equipo. En realidad, su historial futbolístico nos habla de un hombre propenso a lesionarse, que rara vez llega a disputar 30 partidos o más cada temporada. La falta de consistencia física es un handicap terrible en una competición que exige siempre jugar con la sexta marcha puesta.
El caso es que Rafa Benítez perdió la confianza en él. Sólo lo puso cuando no tenía más remedio por la cantidad de jugadores lesionados, o bien en partidos poco trascendentes. Cuando salió, no jugó mal, pero tampoco justificó el coste de su fichaje. En este contexto y aunque el nuevo entrenador Roy Hodgson lo ha alineado con asiduedad en los partidos de pretemporada, finalmente la decisión del cuerpo técnico ha sido cederlo a la Juventus.
El encaje de Aquilani en el querido 4-4-2 de Luigi Del Neri pasa por su situación en el centro del campo al lado de Marchisio, como uno de los jugadores mejor dotados para conducir el balón en la medular sin olvidarse de las tareas defensivas. Del Neri se asegura una alternativa de calidad dentro de una plantilla donde predomina la lucha y el desgaste físico con hombres como Melo o Sissoko. Siempre, claro está, que mantenga un estado de forma regular en el equipo turinés, Aquilani tendrá muchos más minutos que en el Liverpool.
Temporada para la redención de Alberto Aquilani, que debe estar tremendamente motivado para demostrar su calidad, enrolado en la óribita de tres equipos en fase de cambio donde todas las posibilidades están abiertas como son el Liverpool, la Juventus y la selección italiana de Cesare Prandelli.
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