
La Barclays Premier League ha comenzado este fin de semana. Antes de meternos en el ajo, quiero expresar mi disgusto por el hecho de que Canal + se haya hecho con los derechos de retransmisión en España. No es que tenga nada en contra de la televisión de Prisa —todo lo contrario, considero que son la mejor televisión de fútbol— lo que pasa es que no estoy abonado a ese canal y no podré ver un par de partidos a la semana como venía haciendo hasta ahora gracias a las retransmisiones de La 2, con el estupendo tándem formado por José Manuel Díaz y Petón. En mi casa, los sábados y domingos se come a las 15:00h, así que queda descartado el bajar a un bar a ver los partidos, con lo cual, me temo que habrá que tirar de internet…
La Liga inglesa ha arrancado con tres nuevos inquilinos tras los ascensos de dos clásicos como el West Bromwich Albion —que se ha estrenado palmando 6-0 con el Chelsea— y, sobre todo, el Newcastle tras su añito en el infierno. El tercero en discordia es el modesto Blackpool FC, que ha puesto una pica en Flandes colocándose como segundo al estrenarse con un 0-4 al Wigan. A continuación haremos un pequeño análisis de los principales equipos de la Premier, con los movimientos más importantes y las aspiraciones de cada uno.
El vigente campeón ha echado a andar recordándonos la poderosa pegada que atesoran. Con Ancelotti en el banquillo, este verano ha sido el más tranquilo para el bolsillo de Abramovich, al que se ve que la crisis también le ha afectado. The Blues sólo han fichado a dos jugadores: el defensa Ramires (23 años, 21M), del Benfica, y Benayoun (30 años, 10M), del Liverpool. El capítulo de bajas es mucho más extenso: Joe Cole (Liverpool), Ballack (Leverkusen), Deco y Belleti (Fluminense) y Carvalho (Real Madrid).
La adquisición de Ramires compensa bastante la baja de Carvalho, sobre todo con miras al futuro, pero el desembolso por Benayoun, por nada más y nada menos que 10 millones de euros, teniendo en cuenta como está el mercado, me cuesta entenderlo. La marcha de Ballack está sobradamente cubierta con Lampard, Mikel y Essien; Drogba seguirá siendo su mayor amenaza y se espera que Malouda siga creciendo hasta convertirse en la superestrella que puede llegar a ser. Tienen serias opciones de revalidar el título.
Siguiendo la política de Sir Alex Ferguson, como no podría ser de otra manera, el Manchester United tiene la costumbre de no fichar muchos jugadores cada verano, sino que centra sus inversiones económicas en apuntalar el equipo en dos o tres posiciones. Los dos fichajes de los red devils tienen sus cosas que contar. El primero fue Chicharito Hernández, comprado al Guadalajara mexicano por apenas 8 millones de euros en Abril; cuatro meses después, tras su gran actuación en el Mundial, hubiera costado, por lo menos, el doble. La otra adquisición ha sido el portugués Bebe y su historia parece de película: hace dos meses el Vitoria de Guimaraes lo fichó al Estrela Amadora (2ª División portuguesa) por sólo 50.000 euros; pero unas semanas después, llegó el United y se lo llevó a Manchester por 9 millones de euros (prácticamente el presupuesto completo del Vitoria).
Con Rooney intentando olvidar el Mundial y recuperar el nivelazo del año pasado y con Scholes y Giggs envejeciendo como el buen vino, las cosas no han cambiado demasiado en Old Trafford. Chicharito puede acabar siendo la pareja de baile de Rooney que no han llegado a ser ni Berbatov ni Owen. Como cada año, el Machester United volverá a opositar al título, pero a falta de conocer el alcance de sus dos fichajes, parece que no han mejorado mucho en relación al año pasado, en el que “sólo” ganaron la Carling Cup.
El verano del Arsenal ha estado copado por una misión: retener a Cesc Fábregas, su capitán y principal figura, que deseaba volver al FC Barcelona. La principal apuesta de Arsène Wenger es confiar en que esta temporada comenzarán a cuajar muchos de los jóvenes que ha venido preparando estos últimos años: Walcott, Rosický, Nasri, Vela, Bendtner, Ramsey… Dirigidos por Fábregas, la aportación goleadora de Arshavin y Van Persie será clave en las esperanzas de los gunners.
Sólo ha hecho dos compras, que no son ni de primera fila ni jovencísimas promesas: Chamakh (26 años), que acababa contrato con el Girondins de Burdeos y Koscielny (a punto de cumplir 25), del FC Lorient francés. En cuanto a las bajas, han perdidos a dos centrales: Campbell, que después de su vuelta tras la retirada, ha decidido irse al recién ascendido Newcastle, y el suizo Senderos, que a sus 25 años se va al humilde Fulham. Si Wenger acierta y tres o cuatro de sus chicos explotan, puede que esta temporada sea, por fin, el año del Arsenal.
En un gran final de temporada, los hombres de Harry Redknapp lograron clasificar al Tottenham cuarto de la Premier, plaza que les da opción a jugarse, entre esta semana y la que viene, el pase a la Champions League. Sin embargo, a pesar de que esta campaña se presenta como un año clave para los Spurs, todavía no han hecho ninguna operación. Mientras el año pasado ficharon a nueve jugadores (dos de ellos en Diciembre), entre los que destacaron Crouch, Kranjcar o Gudjohnsen (cedido), este verano aún no se han movido.
Según se dice en Inglaterra, el club ha preparado unos 30 millones de euros para intentar realizar dos grandes adquisiciones: Ashley Young (Aston Villa) y Craig Bellamy (Manchester City). Si ambas compras se llevan a cabo, el espigado Crouch tiene todas las papeletas para ser el elegido para que los Spurs ingresen algún dinerillo. Lennon, Jenas y Modric deberán hacer funcionar un ataque que posiblemente completarán el veterano Robbie Keane y el ruso Pavlyuchenko. Veremos cómo les va en la Premier al tener que convivir con las fuertes exigencias de la Champions.
El club dirigido por Sulaiman Al-Fahim sigue tirando de talonario para seguir los pasos del Chelsea de Abramovich y convertirse en un nuevo grande de la Premier. Roberto Mancini vive en un permanente día de Reyes Magos y este verano no le han faltado regalos: Silva (24 años, 35M), Touré (28 años, 32M), Balotelli (20 años, 30M), Kolarov (24 años, 25M) y Boateng (21 años, 12’5M), cinco de los seis fichajes más caros de la Premier —sólo el de Ramires por el Chelsea se mete en medio—.
Como demuestra el ‘Daily Mail’, Mancini podría formar dos pedazos de onces iniciales que ya le gustaría a la mayoría de equipos de toda Europa. El curso anterior perdieron la plaza de la Champions en su lucha con el Tottenham, por lo que este año, además de intentar hacer un buen papel en la Europa League —puede decirse que son favoritos con el Atlético de Madrid—, están obligados a dar el salto de calidad que les lleve a clasificarse para la Champions con seguridad e incluso a pelear el título.
El Liverpool inicia una nueva etapa después de la marcha de Rafa Benítez al Juventus, al que sustituye Roy Hodgson. El nuevo manager ha centrado sus esfuerzos en retener a dos de sus jugadores más importantes, Fernando Torres y Javier Mascherano. The Kid sigue arrastrando los problemas de una lesión que apuró para llegar a un Mundial en el que apenas pudo aportar demasiado a la victoria española; quizá ese bajo rendimiento en el Mundial ha salvado al Liverpool de que este verano le hayan salido muchas novias a su Nueve. El caso de Mascherano está en el aire y, aunque parece que finalmente no viajará a la ciudad condal, el argentino ya ha declarado que quiere salir de la isla.
En cuanto a las altas y bajas, los reds se han hecho con Joe Cole (Chelsea) y Jovanovic (Standard de Lieja), ambos gratis, y Poulsen (Juventus, 5’74M). Después del fracaso del año pasado, en el que acabaron séptimos y a punto de perder incluso la clasificación para la Europa League. Esta semana y la que viene se jugarán la plaza contra el Trabzonspor turco. Con Torres y Gerrard como sus dos únicas superestrellas, mucho tiene que mejorar la cosa con Hodgson para optar por un puesto Champions, pues todos los equipos anteriormente analizados parecen estar, como mínimo, un paso por delante de ellos.
Además de los ya citados, no hay que olvidarse de dos equipos que han venido entrando y saliendo de las plazas nobles, como el Everton de Arteta o el Aston Villa. Además, hay un montón de jugadores españoles en diversos equipos —a saber: Fábregas, Torres, Reina, Arteta, Silva y otros muchos…—, que hacen de la Premier la liga extranjera más atractiva para los ojos de un español. Una pena, como decía al principio, que ya no sea emitida por La 2; con lo que molaban las sobremesas del fin de semana…
Foto | Barclays Premier League

La Barclays Premier League ha comenzado este fin de semana. Antes de meternos en el ajo, quiero expresar mi disgusto por el hecho de que Canal + se haya hecho con los derechos de retransmisión en España. No es que tenga nada en contra de la televisión de Prisa —todo lo contrario, considero que son la mejor televisión de fútbol— lo que pasa es que no estoy abonado a ese canal y no podré ver un par de partidos a la semana como venía haciendo hasta ahora gracias a las retransmisiones de La 2, con el estupendo tándem formado por José Manuel Díaz y Petón. En mi casa, los sábados y domingos se come a las 15:00h, así que queda descartado el bajar a un bar a ver los partidos, con lo cual, me temo que habrá que tirar de internet…
La Liga inglesa ha arrancado con tres nuevos inquilinos tras los ascensos de dos clásicos como el West Bromwich Albion —que se ha estrenado palmando 6-0 con el Chelsea— y, sobre todo, el Newcastle tras su añito en el infierno. El tercero en discordia es el modesto Blackpool FC, que ha puesto una pica en Flandes colocándose como segundo al estrenarse con un 0-4 al Wigan. A continuación haremos un pequeño análisis de los principales equipos de la Premier, con los movimientos más importantes y las aspiraciones de cada uno.
El vigente campeón ha echado a andar recordándonos la poderosa pegada que atesoran. Con Ancelotti en el banquillo, este verano ha sido el más tranquilo para el bolsillo de Abramovich, al que se ve que la crisis también le ha afectado. The Blues sólo han fichado a dos jugadores: el defensa Ramires (23 años, 21M), del Benfica, y Benayoun (30 años, 10M), del Liverpool. El capítulo de bajas es mucho más extenso: Joe Cole (Liverpool), Ballack (Leverkusen), Deco y Belleti (Fluminense) y Carvalho (Real Madrid).
La adquisición de Ramires compensa bastante la baja de Carvalho, sobre todo con miras al futuro, pero el desembolso por Benayoun, por nada más y nada menos que 10 millones de euros, teniendo en cuenta como está el mercado, me cuesta entenderlo. La marcha de Ballack está sobradamente cubierta con Lampard, Mikel y Essien; Drogba seguirá siendo su mayor amenaza y se espera que Malouda siga creciendo hasta convertirse en la superestrella que puede llegar a ser. Tienen serias opciones de revalidar el título.
Siguiendo la política de Sir Alex Ferguson, como no podría ser de otra manera, el Manchester United tiene la costumbre de no fichar muchos jugadores cada verano, sino que centra sus inversiones económicas en apuntalar el equipo en dos o tres posiciones. Los dos fichajes de los red devils tienen sus cosas que contar. El primero fue Chicharito Hernández, comprado al Guadalajara mexicano por apenas 8 millones de euros en Abril; cuatro meses después, tras su gran actuación en el Mundial, hubiera costado, por lo menos, el doble. La otra adquisición ha sido el portugués Bebe y su historia parece de película: hace dos meses el Vitoria de Guimaraes lo fichó al Estrela Amadora (2ª División portuguesa) por sólo 50.000 euros; pero unas semanas después, llegó el United y se lo llevó a Manchester por 9 millones de euros (prácticamente el presupuesto completo del Vitoria).
Con Rooney intentando olvidar el Mundial y recuperar el nivelazo del año pasado y con Scholes y Giggs envejeciendo como el buen vino, las cosas no han cambiado demasiado en Old Trafford. Chicharito puede acabar siendo la pareja de baile de Rooney que no han llegado a ser ni Berbatov ni Owen. Como cada año, el Machester United volverá a opositar al título, pero a falta de conocer el alcance de sus dos fichajes, parece que no han mejorado mucho en relación al año pasado, en el que “sólo” ganaron la Carling Cup.
El verano del Arsenal ha estado copado por una misión: retener a Cesc Fábregas, su capitán y principal figura, que deseaba volver al FC Barcelona. La principal apuesta de Arsène Wenger es confiar en que esta temporada comenzarán a cuajar muchos de los jóvenes que ha venido preparando estos últimos años: Walcott, Rosický, Nasri, Vela, Bendtner, Ramsey… Dirigidos por Fábregas, la aportación goleadora de Arshavin y Van Persie será clave en las esperanzas de los gunners.
Sólo ha hecho dos compras, que no son ni de primera fila ni jovencísimas promesas: Chamakh (26 años), que acababa contrato con el Girondins de Burdeos y Koscielny (a punto de cumplir 25), del FC Lorient francés. En cuanto a las bajas, han perdidos a dos centrales: Campbell, que después de su vuelta tras la retirada, ha decidido irse al recién ascendido Newcastle, y el suizo Senderos, que a sus 25 años se va al humilde Fulham. Si Wenger acierta y tres o cuatro de sus chicos explotan, puede que esta temporada sea, por fin, el año del Arsenal.
En un gran final de temporada, los hombres de Harry Redknapp lograron clasificar al Tottenham cuarto de la Premier, plaza que les da opción a jugarse, entre esta semana y la que viene, el pase a la Champions League. Sin embargo, a pesar de que esta campaña se presenta como un año clave para los Spurs, todavía no han hecho ninguna operación. Mientras el año pasado ficharon a nueve jugadores (dos de ellos en Diciembre), entre los que destacaron Crouch, Kranjcar o Gudjohnsen (cedido), este verano aún no se han movido.
Según se dice en Inglaterra, el club ha preparado unos 30 millones de euros para intentar realizar dos grandes adquisiciones: Ashley Young (Aston Villa) y Craig Bellamy (Manchester City). Si ambas compras se llevan a cabo, el espigado Crouch tiene todas las papeletas para ser el elegido para que los Spurs ingresen algún dinerillo. Lennon, Jenas y Modric deberán hacer funcionar un ataque que posiblemente completarán el veterano Robbie Keane y el ruso Pavlyuchenko. Veremos cómo les va en la Premier al tener que convivir con las fuertes exigencias de la Champions.
El club dirigido por Sulaiman Al-Fahim sigue tirando de talonario para seguir los pasos del Chelsea de Abramovich y convertirse en un nuevo grande de la Premier. Roberto Mancini vive en un permanente día de Reyes Magos y este verano no le han faltado regalos: Silva (24 años, 35M), Touré (28 años, 32M), Balotelli (20 años, 30M), Kolarov (24 años, 25M) y Boateng (21 años, 12’5M), cinco de los seis fichajes más caros de la Premier —sólo el de Ramires por el Chelsea se mete en medio—.
Como demuestra el ‘Daily Mail’, Mancini podría formar dos pedazos de onces iniciales que ya le gustaría a la mayoría de equipos de toda Europa. El curso anterior perdieron la plaza de la Champions en su lucha con el Tottenham, por lo que este año, además de intentar hacer un buen papel en la Europa League —puede decirse que son favoritos con el Atlético de Madrid—, están obligados a dar el salto de calidad que les lleve a clasificarse para la Champions con seguridad e incluso a pelear el título.
El Liverpool inicia una nueva etapa después de la marcha de Rafa Benítez al Juventus, al que sustituye Roy Hodgson. El nuevo manager ha centrado sus esfuerzos en retener a dos de sus jugadores más importantes, Fernando Torres y Javier Mascherano. The Kid sigue arrastrando los problemas de una lesión que apuró para llegar a un Mundial en el que apenas pudo aportar demasiado a la victoria española; quizá ese bajo rendimiento en el Mundial ha salvado al Liverpool de que este verano le hayan salido muchas novias a su Nueve. El caso de Mascherano está en el aire y, aunque parece que finalmente no viajará a la ciudad condal, el argentino ya ha declarado que quiere salir de la isla.
En cuanto a las altas y bajas, los reds se han hecho con Joe Cole (Chelsea) y Jovanovic (Standard de Lieja), ambos gratis, y Poulsen (Juventus, 5’74M). Después del fracaso del año pasado, en el que acabaron séptimos y a punto de perder incluso la clasificación para la Europa League. Esta semana y la que viene se jugarán la plaza contra el Trabzonspor turco. Con Torres y Gerrard como sus dos únicas superestrellas, mucho tiene que mejorar la cosa con Hodgson para optar por un puesto Champions, pues todos los equipos anteriormente analizados parecen estar, como mínimo, un paso por delante de ellos.
Además de los ya citados, no hay que olvidarse de dos equipos que han venido entrando y saliendo de las plazas nobles, como el Everton de Arteta o el Aston Villa. Además, hay un montón de jugadores españoles en diversos equipos —a saber: Fábregas, Torres, Reina, Arteta, Silva y otros muchos…—, que hacen de la Premier la liga extranjera más atractiva para los ojos de un español. Una pena, como decía al principio, que ya no sea emitida por La 2; con lo que molaban las sobremesas del fin de semana…
Foto | Barclays Premier League

Ocurrió en el 2006, año en el que el mundial se disputó en Alemania y en donde Brasil, Argentina, Portugal, finalista de la Eurocopa disputada en el 2004, o la anfitriona partían como favoritas. Por supuesto estaba Italia aunque no se la consideraba quizá como una de las grandes alternativas al título, y a Francia ni siquiera se la mencionaba como posible candidata a hacer algo importante. Una selección de cuyos jugadores, comandados por un Zidane próximo a la retirada tras la cita mundialista, se decía que ya no estaban para grandes empresas en base a la fecha de nacimiento de su carnet de identidad. Ambas fueron superando rondas hasta que finalmente, y contra todo pronóstico, se dieron cita en la gran final.
Era aquella selección italiana un equipo muy fuerte en defensa, todos ellos asegurados a todo riesgo por el meta Buffon, por aquel entonces el mejor del planeta fútbol. La defensa la formaban dos laterales con licencia para atacar, con Zambrotta por la diestra y Grosso, héroe en la tanda de penaltis, en la siniestra. Materazzi, sustituto del lesionado Nesta y protagonista tanto por su eficacia defensiva como por conocer de cerca la calva de Zidane, acompañaba al que era el líder indiscutible de aquella defensa y que completó uno de los mejores mundiales que se le recuerdan a un defensa central: Fabio Cannavaro. Su seguridad, colocación, jerarquía y capacidad de mando le hicieron protagonista de aquella Italia campeona del mundo, más que sus compañeros frecuentes del área contraria como Totti o Luca Toni.
La mayor clave de aquel equipo no estaba en ese nueve italiano que siempre está ahí para alcanzar la red contraria ni en el jugador que marca individualmente las diferencias, sino en su fortaleza defensiva, y a partir de ahí se construía el resto de la edificación. Tras la sorprendente victoria de Grecia en la anterior Eurocopa, y con el triunfo de la Italia de Lippi en Alemania, se completaba una etapa en la que el fútbol menos vistoso y más proclive a la efectividad, en el que se buscaba la victoria antes que el juego, parecía dominar las inscripciones en las copas más importantes, más aún al comprobar que la selección brasileña de Dunga se coronaba campeona de la Copa América.
España acabó con esa tendencia en la Eurocopa de 2008, y a nivel de clubes, el Barcelona lo ganó todo con un sistema de juego en el que el buen trato al balón era prioritario. A la selección italiana no le fueron bien las cosas tras la victoria mundialista: Lippi dejó el cargo y Donadoni no alcanzó los éxitos de su predecesor. En la Eurocopa, Italia fue eliminada en la tanda de penaltis por España tras un duro partido en el que el equipo transalpino logró desactivar el juego español. Donadoni fue destituido tras este partido y Lippi volvía al cargo tras dos años sin ocupar banquillo alguno.
El año siguiente continuaría la debacle italiana con una paupérrima participación en la Confecup, y este ciclo ha quedado definitivamente finiquitado con la eliminación en la primera fase del Mundial de Sudáfrica. Es más que probable que jugadores como Pirlo, Gattuso, Zambrotta o Camoranesi, protagonistas de aquella victoria en Alemania, hayan disputado su último mundial, pero hay dos jugadores que destacan sobre el resto al simbolizar lo que significó para el fútbol aquel mundial ganado ante Francia, algo que se vio reflejado en los premios individuales que se otorgaron a final de año. Por un lado, un portero era galardonado, por vez primera desde que en 1973 lo lograse otro italiano, Dino Zoff, con el Balón de Plata. De esta manera, Buffon se consagraba como el mejor guardameta del momento. Pero el gran protagonista de aquel año fue un defensa central, Cannavaro, quien fue laureado con el Balón de Oro y el Fifa World Player.
Un defensa y un portero fueron, en contra de lo habitual, quienes fueron condecorados con todos los honores tras la victoria mundialista, dos futbolistas que reflejaron el camino que llevó al éxito ese año a Italia, en el que la defensa le ganó la partida al ataque. Cuestión de rachas. Cannavaro, tras una brillante etapa en la Juventus, fichó por el Madrid tras el descenso de los de Turín por el escándalo Moggigate, aunque en la liga española, poco acorde a sus características que resultan beneficiadas en un sistema con pocos huecos atrás –algo que difícilmente encontraría en el Bernabéu– no alcanzó en ningún momento la brillantez lograda en el Mundial de 2006.
Tras su retorno a la Juventus y su reciente fichaje por el Al-Ahli árabe, y con su renuncia a volver a enfundarse la elástica de los azzurri, Cannavaro dice adiós al fútbol de primer nivel con 36 años, 135 partidos internacionales, cuatro mundiales disputados y la capitanía de la selección italiana. Quizá otros defensas merecieron esos galardones individuales tanto o más que él, puede que algún compatriota suyo, pero él brilló en el momento justo y en el lugar adecuado.
Su retirada del más alto nivel parece coincidir con una Italia que cierra también un ciclo, quizá más por una generación de jugadores que sale y otra que parece llamar a la puerta, comandada por los Criscito, Acquafresca, Marchisio o Santon (donde Balotelli parecía también tener un lugar reservado pero que se niega a reclamar) que por un cambio de rumbo en el estilo de juego, y es que cuesta imaginarse una Italia renunciando a un equipo que empiece por la defensa. Aunque quién sabe, si Brasil defiende y su portero es una de sus figuras, y si Alemania juega al tiqui taca…
Foto | Giampaolo Squarcina
Las noticias son indexadas automáticamente por el sistema, citando la fuente original.
Si su sitio está como fuente de noticias y desea eliminarlo, póngase en contacto con nosotros por email