Juguemos a intercambiar las camisetas españolas y argentinas en el partido de hoy: pongamos la roja a los futbolistas argentinos y la albiceleste a los españoles. ¿Cuál sería el veredicto? Que Argentina habría mejorado, y que España continúa intratable. Pero aunque el resultado final de cuatro goles a uno a favor de los argentinos (el juego ya se dio por terminado, para que no haya equívocos) resulte excesivo a lo visto en el terreno de juego, lo cierto es que Argentina ha ganado bien y con justicia. En el día de hoy, en un repleto estadio Monumental de River, Argentina ha sido mejor que España.
Ya se vio desde los primeros instantes que el partido tenía poco de amistoso, principalmente por parte de una Argentina que, además de llevar en la sangre el gen competitivo, necesitaba demostrarse a sí misma y al mundo entero que la cita sudafricana está superada. La selección española, y más aún la albiceleste, jugaron con una intensidad y un carácter que les llevaba en volandas a luchar por cada balón como si fuese el último. El alto número de tarjetas amarillas que se ganó la selección de Batista habla a las claras de la dureza de los argentinos llevándose Heinze, cómo no, la palma en este sentido.
Argentina salió al terreno de juego con la intención de tratar con mimo al balón, como si las palabras previas de Cambiasso alabando el juego español fuesen una máxima. Una tapadera, pues pronto se vieron las verdaderas intenciones argentinas: en cuanto robaban el balón en campo contrario, Tévez y Messi ponían rápidamente la quinta velocidad con el arco español entre ceja y ceja. Así llegó el tempranero gol de Messi con una gran definición a la salida de Reina tras asistencia del jugador del City. La adelantada defensa española no supo reaccionar y el fuera de juego no funcionó, dejando solo a Messi ante el guardameta del Liverpool.
Tan sólo tres minutos después llegaría el segundo en similares circunstancias: Tévez robó el esférico y con una medida asistencia, y con una de nuevo despistada defensa española, Higuaín se plantó solo ante Pepe Reina y demostró que la definición es un arte que cada día domina más y mejor. Minuto trece de partido y España se encontraba con un dos a cero en contra y una situación, la de remontar, a la que no está acostumbrada.
Argentina no dispondría de muchas ocasiones, pero en dos que tuvo fue capaz de dar dos zarpazos al marcador. España, por su parte, trataba de imponer su juego pero con Xavi en el banquillo sus compañeros no sabían muy bien si la brújula marcaba norte o sur. Hizo el resto la extraña alineación de Del Bosque con Silva como referencia arriba, Villa por la izquierda y Cesc e Iniesta esperando su oportunidad de llegar desde la segunda línea. Al jugador del Arsenal le sigue costando asumir en la selección la jerarquía que sí ejerce en su club. Hoy, sin Xavi, tenía una perfecta oportunidad.
Por si todo esto fuera poco, la mala suerte se cebó con La Roja: un disparo a la misma escuadra, allá donde se unen palo y larguero, de Villa, una falta que pegó en Mascherano (inconmensurable en tareas defensivas) y dio en el palo, y sobre todo un tercer gol argentino que llegó tras un inoportuno resbalón de Reina que Tévez no desaprovechó. El hoy guardameta de la selección no acertó con su elección de tacos pues no fue la primera vez que resbaló, sólo que en esta ocasión tuvo fatídicos resultados.
Tras el descanso se vislumbró la única ocasión para confirmar que era un amistoso con los cuatro cambios que hizo Del Bosque y que dieron otro aire al equipo con la entrada de Llorente, Jesús Navas y Cazorla gracias a una verdadera referencia arriba y un mayor uso de las bandas que desahogó la presión argentina. También entró Valdés en la portería. Comenzó agitada la segunda mitad con una ocasión para cada bando: un cabezazo de Llorente tras un gran centro de Navas que se fue por muy poco y un disparo de Higuaín tras una buena jugada de su equipo que Valdés mandó a córner en una magnífica intervención. Con la alineación del partido de hoy, Del Bosque deja ver que Reina sigue siendo su segundo guardameta, pero el barcelonista no se lo va a poner fácil.
La estrella de La Roja mostraba algunos destellos, en especial tras la entrada de Xavi en el minuto 56, y su juego se veía a ratos reconocible ante una Argentina que se mostraba menos efusiva en sus intenciones ofensivas y que supo manejar bien el partido con su holgada ventaja. España apretó y fruto de ello llegaron algunas oportunidades bien desbaratadas por Romero y el gol de Llorente en una definición de auténtico nueve, buscando el disparo sin pensarlo dos veces. Poco después del tanto español llegaría, en el minuto 90, el definitivo 4-1 obra de Agüero, quien había entrado en la segunda mitad.
El equipo de Batista ha mostrado muy buenas maneras que darán esperanza a la hinchada argentina. El nuevo técnico albiceleste se jugaba prácticamente el puesto en este partido ante su condición de interino y se limitó, acertadamente, a aprovechar lo que tiene a su disposición, que es mucho, alinear a los mejores y olvidarse de reinventar el fútbol. Respecto a España se hablará largo y tendido de la imagen, la reputación y las obligaciones de la estrella, pero esto no debe tomarse como más de lo que es, un serio correctivo del que se podrán tomar notas de cara al futuro. Y mejor que haya sido en un amistoso.
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Concluyó el plazo hábil para el mercado de fichajes y, como era de esperar tras la salida de Ibrahimovic y la llegada de Mascherano, el FC Barcelona no hizo ningún movimiento de última hora que incluyese un efectivo más en su nómina de futbolistas. De esta manera, Pep Guardiola contará, tras confirmarse también en los últimos días las cesiones de Cáceres al Sevilla y de Hleb al Birmingham, con diecinueve fichas profesionales en su plantilla. ¿Demasiado corta para una campaña tan cargada de partidos?
Dos aspectos clave juegan a favor del Barcelona: el excelente trabajo de los preparadores físicos del club azulgrana, ya que en las dos últimas temporadas el Barcelona ha contado también con una corta plantilla, pero sus futbolistas han demostrado poseer una preparación física envidiable llegando a final de temporada en óptimas condiciones tras jugar dos partidos en la mayoría de las semanas. Otro factor clave es la polivalencia de la mayoría de los futbolistas, aspecto éste que favorece una rotación con más posibilidades para el técnico barcelonista, sabiendo cada jugador cuáles son las labores que ha de desempeñar en la posición que le sea encomendada.
La cantera presumiblemente volverá a tener protagonismo y en el equipo de Luis Enrique, ahora en Segunda, aguardan su oportunidad jugadores como Thiago, Muniesa, Bartra, Oriol Romeu o Dos Santos. En contra del cluz azulgrana están las lesiones, posibles bajas formas y la carga de partidos, que podrían convertirse en algunos de los mayores enemigos de este Barcelona.
La dupla central parece destinada una temporada más a Puyol y Piqué. Milito, recuperado de su grave lesión, será un recambio de primer nivel. Alves es indiscutible en el flanco derecho y Abidal parte con ventaja en la izquierda, aunque Maxwell demostró en Santander que no quiere pasar un año más viendo los encuentros desde el banquillo. Adriano ha de demostrar aún su adaptación al club, pero a priori supone una alternativa fiable para ambos laterales.
Mucho se habló de la escasez de efectivos en el centro de la zaga tras la salida de Márquez y Chygrynskiy, sin embargo, el Barça cuenta con tres centrales de primer nivel y la posibilidad de mover a Abidal al centro de la zaga, puesto que desempeña en la selección francesa. En ese caso, el lateral zurdo podría ser cubierto por Maxwell o Adriano. Y no hay que olvidar a Muniesa, Bartra o Fontás, del filial. En este sentido, pienso que la zaga azulgrana está perfectamente cubierta.
Pocos equipos, o ninguno, pueden presumir de tener un motor tan fiable como el de la escudería azulgrana con la presencia de Xavi e Iniesta. Cuentan además con Busquets como socio, futbolista que crece año tras año y que supone más que un recuperador de balones. Mascherano y Keita son las otras opciones de la plantilla azulgrana.
Se hace difícil pensar en Mascherano, aparte del coste de su traspaso, como un suplente. No exagero si digo que el argentino es el mejor recuperador de la actualidad, sin embargo, Busquets tiene un factor clave a su favor, y es su perfecta aclimatación al estilo azulgrana, algo que en Mascherano está por ver, y es que el Liverpool de Benítez era la antítesis del Barcelona de los últimos tiempos.
Habrá minutos para todos, y Busquets cuenta también con la ventaja de poder ocupar el puesto de Xavi e Iniesta cuando sea necesario, aunque en cuestiones ofensivas esté a años luz de los bajitos del centro del campo del Barcelona. Thiago, Oriol Romeu y Dos Santos aguardarán su oportunidad en el equipo de segunda.
Dinamita es lo que tiene el Barcelona en ataque con Messi y la incorporación de Villa, más Pedro, al que el apelativo de Pedrito le queda ya muy pequeño y que, como Busquets, evoluciona año tras año. Sin embargo, es en el ataque donde menos efectivos tiene el Barcelona. Una alternativa es Bojan, cuyo rendimiento es un misterio al no saber si veremos al Bojan de la primera vuelta de la campaña anterior o al que vimos en el tramo final de la temporada, donde demostró también buenas maneras escorado a banda. La otra es Jeffren, ya jugador de la primera plantilla a todos los efectos del que se presupone un buen futuro pero cuyo presente es una incógnita. La lectura que se puede hacer respecto al año pasado es que se fueron Ibrahimovic y Henry y llegó Villa, cuyo rendimiento está fuera de toda duda, pero a la hora de volver la mirada hacia el banquillo, Guardiola tendrá una variante menos.
Es sin embargo el ataque donde la polivalencia de los futbolistas del Barcelona cobra más importancia: Messi se moverá presumiblemente por el centro donde destacó sobremanera el curso anterior, con licencia para caer a la derecha. Villa alternará el centro con la izquierda, zona donde fue letal en el último mundial. El lugar de Pedro parece ser la banda derecha, aunque la movilidad parece será una constante en el ataque azulgrana. Iniesta será otra alternativa más en la parcela ofensiva y podría jugar ahí un buen número de partidos, y Adriano puede actuar de extremo aunque el brasileño no es tan ofensivo como los ya mencionados y es un futbolista que arranca mejor con metros por delante.
Foto | Arria Belli
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