
Un equipo presidido por un rico hombre de negocios con gran influencia política, que ve suplantada su supremacía en su liga nacional y en competición continental por su máximo rival, realiza un gran esfuerzo económico durante el periodo de fichajes para traerse algunos de los nombres más sonados del panorama futbolístico internacional, tapando rápidamente a la atención mediática el éxito más rotundo de su histórico rival. Estos fichajes dejan al equipo una delantera de ensueño, aunque no tapan otras lagunas que arrastra en la zona medular y en defensa.
¿Os suena la historia, verdad? El argumento de ésta nos traslada en esta ocasión a Italia, y es que españoles e italianos compartimos sentimientos y formas de ser tal vez como ninguna otra dupla de países en el continente. Que tiemble Europa. Ha vuelto el Milan tal y como lo conocemos los que tenemos del equipo lombardo la imagen heredada de los años 90: el club todopoderoso acostumbrado a hacer fichajes “de campanillas” de la mano de un activo Silvio Berlusconi. El hombre que ahora dirige, además, el destino de todo el país, en su día hizo tambalear el mercado con fichajes como los de Rijkaard, Gullit, Van Basten, Lentini, Baggio o Ronaldinho.
Tras unas temporadas más calmadas, el Milan del presente parece volver con sus fueros con los fichajes de Zlatan Ibrahimovic y, según parece que va a confirmarse en el siempre frenético final del periodo de fichajes, de Robinho. De esta manera, se baraja una línea de ataque con Ronaldinho – Robinho – Pato e Ibrahimovic que a nadie va a dejar indiferente. Con Borriello y Huntelaar a priori abocados al ostracismo y con Inzaghi inmortal.
Decíamos en algún post anterior en torno al interés del Milan por Zlatan, que el nuevo técnico Massimiliano Allegri (ma non troppo) gustaba de un fútbol algo más ofensivo que el mostrado por los últimos técnicos milanistas. Con su favorito 4-4-2 que requiere de alternativas en ataque y que recuerda en el esqueleto a los grandes momentos de Arrigo Sacchi al frete del cuadro rojinegro.
Berlusconi le ha proporcionado esas fiferentes opciones que necesitaba en ataque, arropadas por un centro del campo también lleno de posibilidades aunque entrado en años con figuras como Pirlo, Seedorf, Gattuso, Flamini, Abate o Boateng. El gran inicio de temporada goleando al Lecce, aunque ante uno de los recién ascendidos en el campeonato transalpino, no ha hecho sino acrecentar las expectativas de los aficionados por destronar al Inter de su supremacía en el Calcio, máxime cuando los nerazzurri no pudieron pasar del empate ante el Bologna.
Vuelve el Milan que asusta, para animar un campeonato italiano que estaba perdiendo interés por la fuga de cerebros, el pobre mercado de fichajes hasta el momento y el paupérrimo papel de la selección italiana en el Mundial, muy a menudo termómetro de la salud futbolística de un campeonato nacional.
Foto | Alessio85
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