
Parece que nos han sorprendido los resultados de esta pasada ronda de la Copa UEFA, que ha sacado a la luz el poder de una Bundesliga (4 equipos clasificados en octavos, y a quienes le cuesta dar la talla en la Champions). Así, cuando se iban a disputar los partidos de ida de esta ronda de la Copa UEFA, me quedé con los comentarios que en el programa La futbolería de radio Marca hicieron Javier Clemente y Pepe Gutierrez a propósito de los rivales de los equipos españoles. Ambos dijeron que quien lo tenía más difícil era el Getafe, por el ambiente de Grecia (perogrullo al canto), denostando a un Zenit de San Peterburgo que ya había dado avisos en la liga rusa de su poder (sin entrar a hablar de un Atlético de Madrid, que lleva visos de entrar en caída libre).
Mi sensación, al escucharles, fue que al Zenit no le tenían en cuenta porque no tenían ni idea de qué equipo se trataba (dudo mucho que hubieran sido capaces de dar un nombre de un jugador, a lo sumo el nombre de su entrenador Dick Advocaat, que está haciendo un gran trabajo). Y por ahí va mi crítica.
Un error que se comete en muchos medios españoles al tratar el tema del fútbol internacional, es que su conocimiento de la materia a tratar es mínimo. Con sólo buscar un poco en los blogs futboleros, podrían haber comprobado que para el Villarreal el Zenit era un equipo trampa, y que como se ha demostrado en toda la eliminatoria, estábamos ante un rival a tener muy en cuenta.
Los blogs sobre fútbol, y en concreto sobre fútbol internacional, están ahí llenando un enorme hueco de información demandada por los lectores, que hablan de forma apasionada del mismo, y dando a conocer jugadores que normalmente los tertulianos de estos programas, que son casi siempre los mismos, desconocen. Bien que en la información del día a día estén al tanto y lo comenten en las tertulias, pero si no conocen a un equipo, o bien se informan en los blogs o dicen directamente que no conocen ese equipos, así el radioyente evitaría sorpresas tan gratas como la que ha proporcionado este Zenit de San Petersburgo.
En Planeta Axel | El gran reto del Zenit
En Planeta Axel | Un enganche de San Petersburgo
La última jornada de la L1 ofrecía el clásico por excelencia del fútbol francés. Olympique de Marsella y PSG se enfrentaban en el Velodrome añorando tiempos mejores. Tras el gol de Rothen, Taiwo y Niang daban la vuelta al marcador y acercaban al Marsella a los puestos de cabeza. En París, mientras tanto, se preparan para afrontar un final de liga difícil. El derby estuvo marcado por la tensión que le caracteriza, esa que ha forjado una enemistad que hoy parece ancestral, pero que es más reciente e interesada de lo que podría parecer.
Lejos de tener el carácter añejo de clásicos europeos del nivel de Juventus – Milan, Real Madrid – Barcelona, o Liverpool – Manchester United, tejidos por décadas repletas de afrentas, heridas y pequeñas anecdotas. El derby francés por excelencia es apenas un embrión creado de forma artificial. Si tiramos de hemeroteca, 1990 aparece como el año del alumbramiento. Y en el contexto, figuran dos aspectos claves: la llegada de Canal + al PSG, y la presidencia de Bernard Tapie en el Olympique.
Hasta ese momento la liga francesa estuvo siempre huérfana de una rivalidad fuerte. Bordeaux, Nantes, Saint Etienne o el propio Marsella alternaban periodos de más o menos tensión en función de sus resultados deportivos, peleas de patio de recreo si comparamos con lo que vendría después. La llegada de Canal + al PSG sucedió en una época en la que el Olympique dominaba a placer la L1. Con un presupuesto que doblaba al segundo, Tapie se convertía en el mecenas que conjuntaba un equipo de ensueño. Waddle, Stojkovic, Amorós, Papin, Boli, ganaban la Copa de Europa y tiranizaban el campeonato despojándolo de interés televisivo. Con la adquisición en propiedad del PSG, Canal+ se propuso dinamizar este interés mediante dos vertientes: construyendo un equipo capaz de plantar cara al Marsella, y encendiendo una rivalidad ficticia.
En un par de años, el capital de Canal + conjuntaba en París al mejor equipo de su historia reciente (en Chamartín pueden dar fe del potencial). Weah, Valdo, Ginolá y compañía, se encontraban en disposición de discutir la supremacía marsellesa. Los ingredientes estaban listos, de poner en el cocktail un poco de pimienta se encargarían el canal televisivo y un personaje tan esperpéntico como Tapie.
Durante los años siguientes se sucederían las declaraciones cruzadas, sacadas de contexto y amplificadas por la cadena. Por su parte Tapie, procedente de la región de Ile de France, veía la recién nacida rivalidad como una oportunidad para reivindicarse ante la clase económica a la que pertenecía y que le despreciaba por advenedizo. Son famosas las primas especiales y arengas antes del partido, en las que animaba a meter la pierna más de la cuenta, según han reconocido con el transcurrir de los años Boli o Dessailly.
Esta situación fue incubando poco a poco el odio entre ambas aficiones y haciendo subir como la espuma las audiencias televisivas y el interés por la L1. Las diferencias sociales y políticas aderezaron el menú. La Marsella caótica, turbulenta y repleta de inmigración y paro encontraba por fin un plano en el que discutir y superar a la refinada y egocéntrica París. El fútbol se convertía en catalizador de las tensiones sociales francesas. El odio entre aficiones se trasladó al campo, los derbys de los noventa estuvieron marcados por la violencia inusitada, incendiada por las provocaciones previas. Boksic, Ginolá o Di Meco fueron tristes protagonistas de un lustro marcado por el odio. La L1 alcanzaba al abrigo de esta rivalidad la categoría de grande.
A pesar de su crecimiento, el PSG continuó acobardándose cada vez que acudía al Velodrome. La pasional afición marsellesa lograba congregar un ambiente mucho más imponente que el frío estadio del Parque de los Príncipes. Hasta 1994, en el que el plantel dirigido por Artur Jorge alcanzó su madurez, no lograron los parisinos espantar al demonio celeste. Hoy, ambos equipos se encuentran atrapados en una travesía del desierto que ya dura varios años. Mientras esperan épocas mejores, aún les quedan un par de oportunidades al año para acuchillar al enemigo, al tiempo que las televisiones se frotan las manos y elevan la polémica en las vísperas del partido.
En NdF|La machada del Olympique
En NdF|El escándalo del Olympique de Marsella

Es bonito el mano a mano que están manteniendo en la Bundesliga Bayern y Werder. Esta jornada ganaron ambos, primero lo hicieron los de Bremen, metiendo cierta presión al conjunto entrenado por Omar Hitzfeld, que rendía visita al Hannover 96, situado en la zona media alta de la tabla, que en su casa no caía desde el 24 de noviembre. Sin embargo, Luca Toni ha tenido uno de esos días en los que te sale todo y se ha marcado un hat trick que sirve para que los de Munich duerman como líderes un fin de semana más.
Todo fue en un inicio de segunda parte demoledor en el que el italiano adelantaba al Bayern en el minuto doce, ampliando distancias cuatro minutos más tarde, para cerrar el partido definitivamente a nueve del final. Luca Toni confirma su superioridad en la tabla de goleadores, sumando ya 13 dianas en 18 partidos, dejando claro que su dinamita también explosiona en tierras germanas, a pesar de que el gran capitán Oliver Khan incluso pusiera dudas en torno al rendimiento del ex Fiorentina. Otro debutante en la Bundesliga, el croata Petric, le sigue de cerca con once tantos.
Cuando quedan catorce jornadas para que finalice el campeonato todavía todo está abierto en Alemania. El Bayern lidera la tabla desde la primera fecha, pero el Werder, a pesar de verse muy diezmado este año con la pérdida de Klose, no le pierde la cara. Liderado por el brasileño Diego, el conjunto que dirige Thomas Schaaf incluso se ha sobrepuesto a la importante baja de Frings, lesionado prácticamente toda la temporada. El liderazgo atrás de Naldo y la buena respuesta de delanteros como Hugo Almeida, Sanogo y Rosenberg, de los que no se esperaba tanto, está resultando clave.
En cualquier caso, la superioridad del Bayern es un hecho. Toni y Klose forman una dupla letal y se complementan a la perfección con una gama de centrocampistas excelente en la que destacan Ze Roberto, que vive una inexplicable segunda juventud, Ribery o Van Bommel, así como con una defensa en la que encontramos hombres de la talla de Demichelis, Lucio o Philipp Lahm. Además, hay que tener en cuenta que el conjunto de Hitzfeld le gana en gol average al Werder. Partido fundamental será el de la siguiente jornada. El Bayern recibe al Hamburgo, que es tercero a seis puntos, por lo que una victoria supondría prácticamente dejar fuera a los del holandés Stevens, donde tenemos al holandés con ascendencia española Rafael Van der Vaart, que está logrando los mejores números desde que llegó a Alemania en el verano de 2005.

El consejero delegado de la Premier League, Richard Scoudamore, lanzó la semana pasada una propuesta que está generando una tremenda polémica, tanto dentro como fuera de Inglaterra. Se trata de evaluar un proyecto con el que podrían extender el calendario de Liga a 39 encuentros.
Esos 10 partidos adicionales se disputarían en estadios situados en países extranjeros, como Hong Kong, Dubai, Los Ángeles o Singapur. El objetivo es obvio: potenciar mediática y económicamente aún más un campeonato seguido por millones de espectadores en todo el mundo, por su puesto fuera de las Islas.
La idea ha merecido comentarios tan duros como de “broma”, emitido por Michel Platini desde UEFA, o “descabellado”, desde Blatter y su arcaica FIFA. La propuesta no se aprobaría hasta 2009 y se pondría en marcha nunca antes de la temporada 2010/2011, pero las quejas de los organismos que dirigen el fútbol mundial me parecen como poco hipócritas.
Son ellos mismos los que consienten año tras año un calendario demencial, con competiciones internacionales de selecciones en pleno desarrollo de las ligas europeas, alimentan partidos amistosos con desplazamientos kilométricos para los futbolistas sin ningún rubor, y hasta hace apenas unas semanas no habían aceptado una compensación mínima a los clubes en caso de lesiones. Se rasgan las vestiduras por una jornada más, en el mes de enero posiblemente, y que no afectaría a nadie. So los ingleses deciden que les compensa ese esfuerzo ellos sabrán. Son los únicos que juegan en Navidad, y bien que lo disfrutan todos los aficionados, los de casa en los estadios y los de fuera por tv.
Es hipócrita, como dice Cruyff, que los partidos sean “en tu estadio y ante tu gente”, entre equipos con apenas futbolistas del propio país. El holandés al menos siempre ha defendido la fórmula 6+5 que asegura medias alineaciones formadas por jugadores autóctonos. Platini por su parte llegó a la UEFA con aires democratizadores, ideas alejadas de la preponderancia económica en el fútbol y objetivos de igualdad entre clubes grandes y pequeños. Pero si hay un lugar donde el fútbol funciona es en las Islas. No hay competición más democrática que la FA Cup, ni organización más eficaz que la Premier League. Y los problemas que pueden apreciarse allí, como la concentración de la propiedad de los clubes en manos de magnates y multimillonarios o el poco uso de las propias canteras deberían ser los objetos de estudio, no un único partido más. De Blatter mejor no hablar. ¿Tanto miedo les da el fútbol inglés para que hayan reaccionado con esa virulencia? ¿De qué manera protege la FIFA al fútbol?
Sobre la idea de la Premier en sí, parece que la jornada extra contabilizaría para la clasificación final, pero que se plantean no enfrentar entre sí a los cinco primeros clasificados señalando cabezas de serie. Es lo único que no me gusta, que señalen partidos a dedo como si fueran de exhibición. Por mucho que Platini hable de circo, no creo que sea nada parecido a los enfrentamientos que la NBA o la NFL sacan fuera de Estados Unidos. Hay diferencia. Y aunque a algunos les cueste creerlo, la admiración que produce por ejemplo el Manchester United a un chico de Tokyo o a otro de Madrid no es comparable a la curiosidad de una visita de los Denver Nuggets. Parece mentira que no lo vean gentes que han jugado al fútbol durante años al máximo nivel.
En El País | El expansionismo inglés y la FIFA

No contentos con la sorpresa de la eliminación de la FA Cup del Liverpool, en su propio estadio de Anfield, ante el modesto Burnsley, la quinta ronda de la competición nos ha traído otro partidazo: el Manchester United ha destrozado al Arsenal por 4-0 tras un arrollador primer tiempo.
Seguramente dolido por no haber podido rendir un mejor tributo a los Busby Babes el pasado domingo con la derrota ante el City pese al emotivo homenaje, y siendo conscientes de que en el partido no sólo se jugaba el pase a la siguiente ronda sino el aspecto moral de cara a la lucha por la Premier (que lidera el Arsenal sobre los red devils con cinco puntos de ventaja), el United ha impartido una nueva lección de fútbol agresivo y vertiginoso.
Como bien decía en la retransmisión de La Sexta Julio César Iglesias, no hay derrotas pequeñas entre equipos grandes. El United, impecable, y sin Giggs, Scholes, Hargreaves, Tévez y Cristiano Ronaldo en el once inicial, ha convertido en un guiñapo al siempre estiloso equipo de Wenger. El Arsenal, con la baja de Adebayor eso sí, no se ha parecido ni lo más mínimo al equipo que lidera la Premier y que ha exhibido por momentos seguramente el mejor fútbol de Europa. Empequeñecido por un Old Trafford incendiario que ha dejado en mal lugar a Ferguson y sus críticas pasadas y por un equipo hambriento, furioso por ganar, encabezado por Rooney.
El en otro tiempo llamado niño prodigio del fútbol inglés, convertido hace años en una innegable realidad, abandonó el campo en el minuto 70 bajo una tremenda ovación, con los aplausos de Fabio Capello incluídos. Demostración de clase y de competitividad de Rooney, que estuvo acompañado por el trabajo y la llegada de un no habitual como Fletcher, el orden de Carrick y el trabajo de Park. Mención especial sin embargo merecen Nani y Anderson. En el momento en que se comenzaba a dudar de la idoneidad de ambos fichajes y del gran desembolso realizado por Ferguson este verano, el portugués y el brasileño destaparon su mejor fútbol ante el mejor rival posible.
Nadie sabe si Nani será sucesor o no de Cristiano Ronaldo, y lo mejor para su carrera sería que creciera independientemente a su compañero, pero hoy ha demostrado que tiene una técnica envidiable, que es rápido y que su juego por cualquiera de las bandas puede ser una tortura para cualquier rival. Anderson evidenció por su parte que combina lucha y clase por igual, y eso en un centrocampista es la mezcla perfecta. Pocos jugadores en el mundo pueden presumir actualmente de ello: quizá el Deco de hace un par de años.
El Manchester United ganó la Premier el año pasado, perdió la final de la FA Cup ante el Chelsea y cayó eliminado por el Milan en semifinales de la Champions. Quién sabe qué resultados obtendrá finalizada esta temporada. Lo que sí sabemos es que su fútbol, rápido, combinativo y directo cuando lo necesita, generoso y sin mirar atrás jamás, llevando siendo el mejor de Europa desde que el Barcelona decidió abandonarse. Ningún equipo puede jugar a esta velocidad. Un verdadero placer poder verles hacer fútbol.
Por eso no existe una competición igual en Europa, por eso es la más antigua y prestigiosa, por eso nos da tanta envidia comparándola con nuestra Copa del Rey. Lo lamento por los miles de aficionados del Liverpool en España, pero el gol de Brian Howard, capitán del Barnsley en el descuento que ponía el 1-2 y clasificaba a su equipo para la sexta ronda de la FA Cup, supone un nuevo ejemplo de la magia y de la democracia del fútbol. Pese a los magnates, los inversores millonarios que compran equipos, las diferencias económicas o la globalización, siempre nos quedará el balón y la Cup. El Barnsley es equipo de Championship, división inferior a la Premier League, aunque uno de los fundadores de la máxima liga.
A continuación, el gol de Howard y la lógica y eufórica celebración.
La cuestión que nos solemos plantear a la hora de preparar una competición deportiva es la forma o manera de gestionar cada liga, principalmente en el fútbol, con todos los factores que intervienen. Por ese motivo surge Manager Deportivo, una idea que empezó como un proyecto personal para gestionar una liga propia, y que ha crecido hasta convertirse en algo universal y disponible desde Internet.
Podemos gestionar de todo, desde goleadores hasta partidos, pasando por las propias páginas de los equipos, e incluso mantener una liga cerrada con su propio blog para comunicarse entre los equipos, al estilo de una intranet, y sin tener que salir de la liga para comentar la información. Manager Deportivo, lo tenemos ahí para hacer uso de él.
Vía | wwwhat’s new
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