
De entre los partidos internacionales que se disputan hoy, entre amistosos y clasificatorios, uno de los más interesantes sin duda es el que enfrenta en Columbus a las selecciones de Estados Unidos y México. Además de ser un partido importante para las aspiraciones de ambos en el grupo de clasificación de la CONCACAF para la Copa del Mundo, es también todo un reto para la selección mexicana, que ha visto como en los últimos años su vecino del norte equilibraba la balanza futbolística e incluso lo ha superado.
Por ello, aunque el duelo genera expectación para los aficionados al fútbol a uno y otro lado del Río Bravo, es en México donde genera más espectación. A las órdenes del técnico Sven Goran Ericksson, el Tri intenta romper con justo diez años de maleficio: la última vez que México consiguó vencer en territorio estadounidense fue el 13 de marzo de 1999, y fue en un amistoso. México tendrá que luchar no sólo contra su complejo de inferioridad, sino también contra las temperaturas bajo cero que se prevén a la hora del partido en el Columbus Crew de Ohio.
Muchos aficionados mexicanos han perdido la confianza en el experimentado entrenador Ericksson, al que los resultados no le han acompañado desde que se hizo cargo de la tricolor. Últimamente se le ha señalado como uno de los candidatos para sustituir a Scolari al frente del Chelsea, y unas semanas atrás fue duramente criticado por dar descanso a sus jugadores el día de su cumpleaños, calificado por la prensa mexicana como poco profesional y riguroso, aunque el negó que el descanso fuera consecuencia del día de su aniversario.
Las ganas de vencer por parte mexicana incluso ha generado algún episodio polémico: una empresa empezó a comercializar, como parte de una promoción del diario Récord, unos muñecos de vudú vestidos com los colores de la selección estadounidense, muy similar al que Cuatro promocionó durante la Eurocopa. Los estadounidenses pusieron el grito en el cielo y la empresa (Radio Shack, precisamente americana) tuvo que retirar el producto.
Por parte mexicana podremos ver en acción a jugadores bien conocidos por nosotros por su periplo en la Liga española, como Rafa Márquez, Omar Bravo, Andrés Guardado o Giovanni dos Santos y otras armas como la calidad de Alberto Medina o la velocidad de Nery Castillo. Por su parte Estados Unidos, habiendo ya “jubilado” a la vieja guardia de los Kasey Keller, Reyna, Eddie Pope o Brian McBryde, presenta una selección más rejuvenecida pero con jugadores competitivos como Landon Donovan, DaMarcus Beasley o Jozy Altidore.

Las visitas y los abrazos con Joan Laporta tenían un objetivo definido. Diego Armando Maradona ha dado la lista de convocados para el amistoso que el combinado argentino va a jugar contra Francia el próximo mes de febrero y en la misma aparece el nombre de Leo Messi. Aquella promesa que el Barça logró por parte de la AFA para que su estrella no fuera convocada con la albiceleste, a cambio de cederlo a las Olimpiadas, parece que no ha dado sus frutos. Messi se perdió el debut de Maradona en Glasgow pero las buenas artes con las relaciones públicas del seleccionador han podido con las reticencias del club.
Pep Guardiola siempre se ha mostrado muy comprensivo con Messi, consciente de que no conviene frustrar a un chaval de poco más de 20 años, que está deseando demostrar que representando a su país también puede brillar como en el Camp Nou. Y más con Maradona al mando. Seguramente la mediación del técnico blaugrana habrá tenido mucho que ver con la convocatoria del rosarino, pero es evidente que hay un riesgo que el Barça asume, y que se le podría volver en su contra.
Es cierto que es muy difícil que Messi se vaya a lesionar por un solo partido, sin embargo, es algo que puede ocurrir. El caso de Maxi Rodríguez siempre está ahí. La pregunta es si el Barça, que había conseguido arrancar la promesa de que no convocarían a su estrella salvo para partidos oficiales, hace bien no ejerciendo su derecho a retener a Messi. Es obvio que resulta improbable que el eléctrico azulgrana caiga lesionado, pero si cae, en ese caso, en el Camp Nou se habrán generado un problema evitable, aunque cierto es que su posición es difícil, pues cerrar las puertas a su mejor futbolista para jugar con su país tampoco iba a traer nada bueno.
En cualquier caso, el riesgo ya está asumido y el espectáculo servido, porque por primera vez podremos ver cómo confecciona Maradona su once inicial con el diez del Barça incluido. Hay expectación, sobre todo porque se ha llevado hasta a siete jugadores de perfil ofensivo y porque, si no ocurre nada raro, Juan Román Riquelme, cuya presencia aún no está confirmada, estará en la lista. Lo lógico sería apostar por la fórmula del Checho Batista en China, jugar con Agüero en punta, dos hombres a las bandas, Messi por la derecha y veremos quién por la izquierda, quizás Tévez, y Román por detrás. Es una primera prueba de fuego para Maradona, porque quizás el gran problema de Basile fue que nunca supo terminar de encajar a Messi en el once con Riquelme. El choque contra Francia, sin duda, promete.
Bien es sabido por todos que el tiempo no espera y mucho menos en el fútbol. Los proyectos dejan de serlo si la pelota, sea en el momento que sea, decide no entrar. Y si ésta no entra se lleva por delante a quién sea. Cada ocasión desperdiciada, cada remate a las nubes, cada intento con final en el limbo aumentan la impaciencia y ésta suele conllevar a decisiones impulsivas no siempre acertadas. Fruto de ese nerviosismo al que invitan los malos resultados el pasado fin de semana fue despedido el quinto técnico en lo que va de temporada: Gonzalo Arconada. En su lugar llega Hugo Sánchez, quien fue un fabuloso futbolista pero que como técnico todavía tiene mucho que demostrar.
No son tampoco los números del Almería tan malos como para cargarse de buenas a primeras al entrenador siempre y cuando el objetivo de este modesto sea la permanencia. En dieciséis jornadas ha perdido ocho partidos, ha empatado cuatro y ha ganado otros cuatro. En total, 16 puntos o lo que es lo mismo: uno por jornada. Muy justo para lograr la salvación pero nada despreciable teniendo en cuenta que conjuntos con mayor presupuesto están por debajo en la clasificación, en la que los andaluces ocupan la decimosexta plaza. Quizá demasiado para fulminar a Arconada, un técnico que el año pasado ascendió al Numancia y lo hizo a base de buen fútbol y sobre todo confianza.
La derrota en El Molinón por la mínima (0-1) fue la gota que colmó el vaso de la directiva rojiblanca, que no esperó si quiera llegar a casa para anunciar la destitución de su entrenador. A Arconada le costó coger el punto al equipo. La plantilla no comulgaba con algunas de sus decisiones y aunque en las últimas jornadas había dado espaldarazo a algunas de sus firmes ideas con tal de encontrar soluciones al mal del equipo, el perder ante el Sporting y el consecuente acercamiento a los puestos de peligro precipitaron su adiós. Un marcha llamativa por la poca paciencia (parecía haber hallado la tecla en los últimos choques) y que asusta más sabiendo quién será su sucesor: Hugo Sánchez.
Y es que el mexicano fue una leyenda cuando su misión era la de perforar porterías. No había nadie como él. Sus goles, su facilidad para superar marcos contrarios era algo innato. Sin embargo, no todos los futbolistas trasladan sus particularidades al banquillo. No es lo mismo jugar que dirigir. El pasado más reciente de Hugo invita poco al optimismo en Almería. Pese a lo que pueda prometer, que lo hará, de buen seguro, en su presentación. También lo hizo cuando después de pedir a gritos una oportunidad fue el elegido para dirigir la selección de México. Prometió y prometió y no cumplió nada. Se llenó la boca en cada rueda de prensa –un poco al estilo Schuster- y se ganó la antipatía de prácticamente un país.
Con una de las mejores selecciones que se recuerdan –o al menos, la que más expectativas e ilusiones creó- Hugo Sánchez no logró ninguno de los objetivos. Tampoco los ‘no-objetivos’ que algunos daban por hechos, como la inesperada eliminación en la primera ronda del Preolímpico que dejó a México sin billete para Pekín. Todo esto aderezado por una dimisión que no llegaba pese al clamor popular y que finalmente tuvo el desenlace esperado cuando el pasado mes de mayo se confirmaba su destitución. Algunos dicen, a favor del mexicano, que el cargo le llegó demasiado temprano. Otros, muchos, que sólo pensó en el beneficio propio (desde que colgó las botas siempre ha dicho que su meta es dirigir algún día al Real Madrid), que nunca supo impregnar su estilo porque, sencillamente, no lo tenía.
Por todo esto dudo mucho que Hugo Sánchez tenga más capacidad que Arconada. Aunque ya se sabe que en esto del fútbol todo puede ocurrir, por el bien del Almería, que a Hugo no le quede tan grande el club andaluz como le quedó hace unos meses el combinado tricolor o si no se verá abocado al descenso antes de tiempo.
DDF | Hugo Sánchez releva a Arconada en el banquillo del Almería

A raíz de las últimas actuaciones de las selecciones inferiores de Serbia en los Juegos Olímpicos y en los torneos Sub 21, pudimos descubrir al país balcánico como una de las naciones con mayor porvenir futbolístico gracias a las inmejorables sensaciones que transmiten algunas de sus jóvenes promesas. Los grandes de Europa lo saben, y ya han fijado sus objetivos en algunos nombres que destacan por su calidad en una liga salpicada por los escándalos, la corrupción y la falta de público e infraestructuras.
Es Zoran Tošić uno de estos nombres que suenan poderosamente desde hace tiempo y, según ha trascendido en los medios de comunicación los últimos días, el Manchester United contará con sus servicios ya desde el mes de Enero, toda vez que el club inglés ha resuelto el último escollo del permiso de trabajo del serbio para hacerse con sus servicios y asegurar un reemplazo de futuro para Ryan Giggs y una seria competencia en el presente para Carlos Tévez.
Hoy podremos ver en acción ante el Sevilla a este extremo, ya convertido en líder de su equipo tras la marcha al fútbol italiano de Stevan Jovetić, tal y como anticipaba Juan Baeza en el análisis del equipo de Belgrado al final de su exitosa temporada pasada. Estamos ante un jugador menudo y poco potente físicamente (su apodo de Bambi lo dice absolutamente todo) pero que compensa con velocidad y técnica. Su hábitat natural es la banda izquierda, aunque le gusta trazar diagonales hacia el centro y a menudo también es alineado como media punta por el centro o como extremo por la derecha, y es que uno de sus grandes puntos fuertes es cuando mira directamente hacia puerta, ya que tiene mucho gol.
Gracias a su impecable disparo con pierna izquierda, es capaz de ver puerta desde cualquier posición, y poco a poco va pasando de ser un jugador demasiado vistoso y poco disciplinado tácticamente a tener una mejor posición sobre el terreno de juego, abusar menos del regate y convertirse en líder de su equipo sobre el campo.
A causa de sus sorprendentes lanzamientos de falta, basados en una trabajada técnica que le permite una potencia y efecto muy destacables con un simple toque, se le ha comparado con el Siniša Mihajlović de los mejores tiempos. El ex jugador de Lazio e Inter entre otros, ya ha mostrado en público su admiración por Tošić y su esperanza de que pueda llegar al nivel que él mismo marcó: “Es normal que la gente nos compare y sinceramente creo que llegará a ser mejor que yo, pero todavía le queda mucho que hacer aunque sin duda va por el buen camino. Lo he podido ver en muchos partidos internacionales y os aseguro que su pie izquierdo es muy bueno”.
De la mano de Javi Clemente debutó con la selección absoluta, prueba de la fe que el país balcánico tiene en este jugador y en otros como Slobodan Rajković, Branko Ivanovic, Gojko Kačar o Filip Đorđević, para que lideren los éxitos potenciales del creciente fútbol serbio.

La verdad es que los que queríamos una Copa Confederaciones colmada de emociones fuertes tendremos que esperar como mucho a las semifinales y, en caso de victoria, a la final, porque España ha quedado encuadrada en el grupo más débil de los dos existentes. Sudáfrica, selección anfitriona, Nueva Zelanda, que juega el torneo en calidad de campeón de Oceanía e Iraq, como campeón de Asia, serán los rivales de los chicos de Vicente del Bosque, en un torneo que se disputará desde el 14 de junio hasta el 28 del mismo mes. En el otro grupo tenemos a tres potentes selecciones Brasil, Italia y, en menor medida, Egipto, además de Estados Unidos.
Ha sido benévolo el bombo con España, demasiado para mí gusto, pero en cualquier caso, no por eso deja de ser menos atractiva la cita que se avecina. Vicente del Bosque va a tener una oportunidad de oro para disfrutar de varias semanas de convivencia con su grupo y, de hecho, la convocatoria que para este torneo elabore será muy similar a la que prepare para el Mundial. Sin duda, disputar la Copa Confederaciones sólo va a aportar cosas positivas. Primero servirá para que Del Bosque cohesione aún más sus ideas con sus hombres. Segundo, los jugadores tendrán una primera toma de contacto con los estadios donde se disputará el Mundial, con el clima, el ambiente… En cierto modo sabrán a lo que están expuestos doce meses más tarde. Y, tercero, España podrá comprobar su nivel real en semifinales y, ojalá, en la final, ante equipos como Italia y Brasil, rivales de alto caché que aportarán una idea exacta del nivel del conjunto nacional.
Por lo demás, poco que decir de las selecciones que se enfrentarán a España, sobre todo de Nueva Zelanda y Sudáfrica. Son, con diferencia, los tres peores equipos de los que participan en el torneo. Nueva Zelanda ofrece muy pocas cosas. Sólo tiene tres futbolistas que jueguen en Europa. Dos delanteros, Kris Bright y Chris Pillen, y un central, Ryan Nelsen. Éste último es titular en el Blackburn Rovers, que no pasa ahora sus mejores momentos. En cuanto a Bright, juega en un equipo de divisiones inferiores de Noruega, mientras que Pillen, después de triunfar en el Hibernian, lleva dos años siendo suplente eterno en el Celtic. El resto de sus futbolistas se desempeña en equipos de Oceanía y algunos norteamericanos. Es una selección de nivel bastante bajo.
Sudáfrica es bastante mejor que Nueva Zelanda, aunque nada del otro mundo. Gran parte de sus futbolistas compiten en Europa. Su capitán, Aaron Mokoena, central, es suplente en el Rovers, donde también juega y marca goles Benni McCarthy, uno de los líderes de esta selección. Bryce Moon, joven lateral zurdo que juega en el Panathinaikos, Sibaya, un pulmón en el mediocentro clave en la victoria del Rubin en Rusia, Matthew Booth, central fijo en el Krylia Sovetov o Bradley Carnell, un polivalente defensa, todo un clásico en la Bundesliga, son algunos de los argumentos de una selección que, incluso con el público a favor, no es rival para España.
Y finalmente Iraq. Es posiblemente el combinado más fuerte del grupo después de España. Para sorpresa de muchos, el año pasado ganó la Copa de Asia, imponiéndose en la final a Arabia Saudita. Sus jugadores compiten en ligas de países arábigos, aunque los mejores suelen estar en Qatar. Sobre todo, destaca su pareja de delanteros. Younis Mahmoud, es el capitán. Con 25 años se ha convertido en el ídolo del fútbol iraquí. Sus goles fueron clave para que Iraq hiciera la machada y ganara la Copa de Asia, en la que fue nombrado como mejor jugador del torneo. En 2007 entró en la lista de nominados del Balón de Oro, quedando en el puesto 29, así como fue nombrado segundo mejor jugador asiático del año y mejor futbolista de la liga qatarí. Es sin duda uno de los mejores futbolistas árabes del momento y parece innegable que acabará jugando en Europa.
En punta le suele acompañar otro jugador a tener muy en cuenta, Emad Mohammed, uno de los jugadores mehores pagados de la región, a razón de 600.000 dólares al año, en el club iraní Sepehan FC. Fue uno de los principales responsables de que este conjunto de Teheran rozara la Champions asíatica en 2007. Tiene muchísimo gol y aunque últimamente ha bajado el espectacular ritmo de juego que exhibió en sus comienzos, pero ha vuelto a desarrollar buenos números.
A estos dos jugadores podemos sumarle el de algunos centrocampistas de mucha calidad como Mahdi Karim, que tiene mucho gol y fue nombrado mejor jugador de la liga libia el año pasado, Hawar Mulla Mohammed, que juega en el sorprendente Anorthosis chipriota o Nashat Akram, que juega en el campeón de la liga qatarí, un centrocampista con una maravillosa visión de juego, pretendido por varios clubes del fútbol inglés, son algunas de las armas de una selección que, siendo bastante inferior a España, no debe ser subestimada.
Cabe destacar, no obstante, que Iraq se ha quedado fuera de la clasificación del Mundial, al quedar tercero en un grupo en el que compartía cartel con Australia, Qatar y China, no superando el corte para jugar la última fase de clasificación. No obstante, es obvio que Iraq irá a morir a Sudáfrica, sabedores muchos de sus talentosos jugadores, que tienen una oportunidad de oro para llamar la atención de clubes del viejo continente, porque hay muchos jugadores de este país que tienen talento para estar en Europa.
En NdF | La selección, la Copa Confederaciones y las armas de doble filo

Maradona es una especie de estrella inmune a todo, su brillo no se funde ante nada y sus peticiones siempre tienen que ser consideradas. Ese fulgor se pone ahora a prueba, porque él solito se ha puesto en la línea de fuego, a pocos pasos del éxito pero también a pocos del fracaso. Es lo que conlleva dirigir a una selección condenada a estar siempre arriba y continuamente expuesta al análisis pasional de sus seguidores. Maradona quería ser seleccionador y lo ha conseguido, a pesar de que ha dirigido en su vida sólo 23 encuentros, a pesar de que su paso por Mandiyú y Racing se saldó con más penas que glorias, por mucho que lograra ganar con la Acadé en la Bombonera, donde los de Avellaneda no cantaban victoria desde hacía 20 años. Una frase del paraguayo Guido Alvarenga, que estuvo bajos las órdenes de Diego en el Mandiyú dice mucho de cómo era su sistema de trabajo: “No sé si con Maradona entrenamos, ¡pero comemos unos asados!”
Maradona se ha convertido en seleccionador, a pesar también de que Bianchi e incluso el Checho Batista gozaban de más apoyo popular en todas las encuestas… Pero el capo Julio Grondona, el mandamás de la AFA desde tiempos inmemoriales, el que ha hecho de Argentina una máquina de jugar amistosos y sumar dólares, sabe mucho de esto para jugársela todo a una carta. Era obvio que la petición de Maradona era difícil de rechazar, más que nada porque su ilusión contrasta con la figura de Bianchi, un hombre que hasta en tres ocasiones rechazó dirigir al combinado nacional, sin embargo Grondona es muy consciente que no le puede dar las riendas a un neófito en los banquillos, por mucho que haya sido el crack entre los cracks… De ahí a Carlos Salvador Bilardo.
Efectivamente, Carlos Salvador Bilardo, el entrenador que más gloria le ha dado a Argentina, el que ganó un Mundial sin dudas, sin sombras políticas, el que marcó una época, regresa a la albiceleste. Vuelve ese mítico dúo formado por el histórico pincharrata y Maradona, que tanto disfrutaron e hicieron disfrutar haciendo gala de una empatía inusual en un mundo del fútbol caracterizado por el individualismo, en algunos casos extremo.
Bilardo y Maradona también coincidieron en Sevilla, cuando Diego vivía su peor momento, cuando la droga había dominado su sublime fútbol. Y Bilardo durante aquella temporada 92/93 se dedicó a hacer de ángel de la guarda, intentó recuperar al astro e incluso le dio hasta más de 25 partidos… Aquella campaña el Sevilla se acostumbró a entrenar por la tarde, para que Diego pudiera dormir a gusto sus farras nocturnas. Obviamente, Maradona no salía solo, Bilardo establecía turnos con el resto de los jugadores, que tenían que acompañarlo e incluso dejarlo en casa para que no se desbocara… Dicen muchos ex compañeros suyos que nunca vivieron tanto la noche hispalense como en aquellos diez meses. Bilardo le dejaba ser él mismo a condición de que luego le rendiera en el campo, el problema es que después de un comienzo ilusionante todo se fue al traste. Bilardo se dio por vencido y los dos protagonizaron un agrio desencuentro, cuando el técnico sustituyó al crack en Burgos, después de que éste hubiera pedido por lesión la sustitución en el descanso y el entrenador se lo negara y lo infiltrara para luego sacarle al cuarto de hora.
El tiempo ha limado asperezas y ambos se juntan de nuevo, porque Grondona no se termina de fiar de Maradona, por eso coloca a Bilardo como contrapunto, sabedor que el histórico entrenador es de las pocas personas que causa respeto y admiración por parte del eterno diez. Oficialmente, se le ha dado a Bilardo el cargo que tiene Fernando Hierro en la Federación Española, pero su faceta tendrá mucho más peso, pues de hecho incluso se estudia la posibilidad de que esté en el banquillo junto a Diego, aunque el deseo del nuevo seleccionador es contar con el Checho Batista en su cuerpo técnico, hecho bastante improbable, porque el actual entrenador de la sub 21 no quiere ser segundo de nadie tras su reciente éxito olímpico. El 19 de noviembre Maradona debutará en un amistoso en Escocia. Messi, que no va a jugar amistosos con su selección, no estará. A esperar acontecimientos, aunque soy de los que pienso que Bilardo y Maradona tendrán sus más y sus menos.

Ya ha sido confirmada. Las dos personas que lograron el último gran éxito de Argentina a nivel de selecciones absolutas, Maradona y Bilardo, serán los encargados de llevar las riendas de la selección albiceleste de cara al próximo mundial de Suráfrica 2010 tras la renuncia del ‘Coco’ Basile. Bilardo será el director técnico y Diego el entrenador. Además se incorporarán al staff técnico, varios de los componentes de aquella selección de 1986, como Batista y Brown, de ayudantes, etc… Eso es lo que ha decidido Grondona, y hasta ahí la noticia que desvía la atención de los problemas de la selección tras la derrota en Chile. ¿Cómo debemos tomarnos la designación?
Dios está donde quería, al frente de todo. Piensa que puede lograr lo de Beckenbauer, lo que pasa que Alemania no es Argentina, y aunque se respeta igual al equipo nacional, las críticas y la pasión no son igual en uno y otro lado. Alemania venía de fracasar en Francia 84, y necesitaba un revulsivo. Este se lo dio el interés de Franz por hacer algo grande. Nunca había entrenado a un equipo, pero tenía claro que bien ayudado, su sola presencia serviría para hacer piña y sumar resultados, agarrándose a la grandísima generación de futbolistas alemanes que había recogido. El resto es historia. Entre 1986 y 1990, jugó dos finales mundialistas, perdiendo una y ganando otra a Maradona, y sólo una gran tarde de Van Basten, le libró de jugar la de su Eurocopa.
Bajo esas premisas, y bien rodeado, Maradona quiere repetir la hazaña. Sabe que por nombres y calidad, hereda una generación grande, donde sólo España y puede que Inglaterra, le disputen la hegemonía, y como dije antes, a ellos se agarra. Se nutre de fieles, y del gran Bilardo (por lo que ama y le apasiona el fútbol). Ahora sólo queda esperar lo que enseña en el campo, y ver por donde se mueve con su primera convocatoria (con Agüero de nuero, lo cual no ayuda). En su plan, un pero, Platini intentó repetir la jugada de Beckenbauer, y salió trasquilado en Suecia 92 tras una gran ronda de clasificación. Se adelantó en el tiempo 6 años a la gran generación de futbolistas franceses. Esa puede ser la trampa de Maradona, que terminé escaldado de sus jugadores, por no llegar a su nivel, ni dar la talla, aunque los defienda a muerte. Como todo, cuestión de tiempo.
Vía | Vale Chumbar
Más información | Bar Deportes
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