
Alemania comenzará su andadura en la Eurocopa 2008 frente a un equipo como Polonia con el que mantiene una gran rivalidad desde hace años. Sobre el papel, el equipo teutón es muy superior al polaco, que a pesar de haber completado una excelente fase de clasificación, se presenta como víctima propiciatoria frente a los de Joachim Loew. De todas formas, la tensión que siempre se vive en los duelos entre ambas selecciones será una buena piedra de toque para Alemania, que ha decepcionado en las dos últimas ediciones de la Eurocopa.
¿Dónde verlo? Cuatro (20:45h)
Equipo favorito: Alemania, por potencial e historia. Nunca ha perdido un partido oficial con Polonia.
Los datos del partido:
Michael Ballack, la estrella alemana: A pesar de que desde que llegara al Chelsea nunca ha alcanzado el nivel y el liderazgo que demostró primero en el Bayer Leverkusen y después en el Bayern, Michael Ballack ha finalizado la temporada en un gran estado de forma. El capitán de la selección alemana debe ser la referencia de su equipo y una de sus armas más mortíferas con sus llegadas desde segunda línea.
¿Quién acompañará a Klose en la delantera?: Joachim Loew tiene muchas y buenas opciones en ataque. Miroslav Klose, el tanque alemán, parece tener asegurado un puesto arriba, mientras que el otro se lo deberían jugar entre Lukas Podolski y Mario Gómez, que este año ha confirmado con el Stuttgart ser uno de los delanteros con más futuro del continente. Apuesto por la titularidad del hispano-alemán.
Smolarek, la referencia polaca: Polonia es un equipo sin estrellas, sin ningún jugador que a priori pueda marcar diferencias, y que en principio basa todo su potencial en el juego colectivo y en una buena y ordenada defensa. Sin embargo, si hay un jugador que destaque en el combinado que dirige Leo Beenhakker es el punta del Racing Smolarek, quien junto con Zurawski debe aportar la creatividad y los goles.
Pronóstico NdF: Gabriel López: 3-0 para Alemania. El conjunto teutón no puede fallar ante un rival inferior y necesita comenzar bien el torneo para autoconvencerse de sus posibilidades.


Comenzó la Eurocopa 2008. Después de muchas esperas, previas y pronósticos, el balón ha empezado a rodar en Basilea, aunque lo de rodar es un decir, porque la pelota ha estado más por el aire que en el césped. El debut de suizos y checos ha dejado pocas cosas agradables, una lesión importante, igualdad máxima y tres puntos de oro para los de Brückner. Ha sido de esos partidos en los que se deberían anular los premios y dejar a ambos equipos sin puntuar. Porque ninguno de los dos ha hecho nada por ganar, y el que lo ha intentado un poco más ha acabado perdiendo.
La primera parte ha dejado dos declaraciones de amor eterno a la defensa y el orden, más ferviente la de los checos, una lesión determinante y muy perjudicial para los suizos, la de Frei, y unos 45 minutos que nadie recordará al finalizar el torneo. Tan sólo los masoquistas pueden hacer disfrutado de un juego en el que no sólo influía el orden y el miedo a encajar un tanto, sino que en los tramos en los que alguno tenía el balón, desechaba de él con un patadón largo, sin intención ni atisbo alguno de racionalidad.
Los suizos se han estirado sólo al final de la segunda mitad. Y cuando lo han hecho, han sido castigados. Pero al final del encuentro, más allá del resultado, ha transmitido la idea de que ha podido hacer algo más, fomentar las combinaciones con el balón en el césped, jugar al fútbol. Sin embargo, la presión del debut, la tentación de mandar balones a Streller y la nula aportación de Fernandes han impedido que los suizos desplegasen un juego de más calidad al fabricado hoy.
Por su parte, los checos merecían aún menos que sus rivales. Si decíamos que los anfitriones lo han intentado en alguna fase del segundo tiempo, los Koller y compañía han renunciado por completo a cualquier ataque elaborado, marginando al gigantón delantero en las labores de ataque y metiendo el balón en el área casi con los ojos cerrados. Aún así, un despiste defensivo de los rivales y un remate afortunado les han dado el premio deseado pero inmerecido, una victoria clave para llegar a los cuartos de final.
Mal sabor de boca nos ha dejado el debut del campeonato. Mucha tensión y gran ambiente, pero poco juego. Creo que ambos entrenadores deberían replantearse algún cambio para el siguiente partido. En los checos, Sverkos ha aportado más que Koller y Plasil ha estado desaparecido todo el partido. Por su parte, en los suizos Fernandes ha fracasado, en contraste con el buen partido de Ilner, y la incursión de Yakim parece ser la mejor solución para suplir a Frei.
En NdF | Previas NdF: Suiza – República Checa
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