Si le preguntan a un aficionado del Liverpool cuál es el fichaje más decepcionante de los últimos años, y aunque hay otros candidatos con méritos, tal vez pronuncien el nombre de Alberto Aquilani. Y es que el italiano llegó al equipo inglés rodedo de elogios hacia su clase, su estilo de juego técnico y su elegancia sobre el campo. A instancias de Rafa Benítez, el equipo red se gastó unos 22 millones de euros para asegurarse los servicios del joven y talentoso centrocampista de la Roma.
Pero sólo una temporada después, Aquilani se marcha cedido a la Juventus, después de una temporada discreta donde las lesiones y su evidente falta de adaptación a la Premier fueron los principales escollos para que “il Principino” llegara a desarrollar su mejor fúbol.
Aquilani se caracteriza por ser un jugador polivalente en el centro del campo, válido a priori para jugar de enganche, gracias a su buen toque de balón, tanto de medio centro defensivo o de organizador. El problema es que pese a que tal vez marque un 7 en cada una de esas posiciones, aún no ha demostrado el 10 en ninguna de ellas. Todo un problema en un equipo que estaba demasiado acostumbrado a la distribución cerebral de Xabi Alonso y a que Gerrard monopolice la figura del media punta con llegada en el equipo.
Sobre todo han sido las lesiones lo que cortaron su progresión en el equipo. En realidad, su historial futbolístico nos habla de un hombre propenso a lesionarse, que rara vez llega a disputar 30 partidos o más cada temporada. La falta de consistencia física es un handicap terrible en una competición que exige siempre jugar con la sexta marcha puesta.
El caso es que Rafa Benítez perdió la confianza en él. Sólo lo puso cuando no tenía más remedio por la cantidad de jugadores lesionados, o bien en partidos poco trascendentes. Cuando salió, no jugó mal, pero tampoco justificó el coste de su fichaje. En este contexto y aunque el nuevo entrenador Roy Hodgson lo ha alineado con asiduedad en los partidos de pretemporada, finalmente la decisión del cuerpo técnico ha sido cederlo a la Juventus.
El encaje de Aquilani en el querido 4-4-2 de Luigi Del Neri pasa por su situación en el centro del campo al lado de Marchisio, como uno de los jugadores mejor dotados para conducir el balón en la medular sin olvidarse de las tareas defensivas. Del Neri se asegura una alternativa de calidad dentro de una plantilla donde predomina la lucha y el desgaste físico con hombres como Melo o Sissoko. Siempre, claro está, que mantenga un estado de forma regular en el equipo turinés, Aquilani tendrá muchos más minutos que en el Liverpool.
Temporada para la redención de Alberto Aquilani, que debe estar tremendamente motivado para demostrar su calidad, enrolado en la óribita de tres equipos en fase de cambio donde todas las posibilidades están abiertas como son el Liverpool, la Juventus y la selección italiana de Cesare Prandelli.
Si le preguntan a un aficionado del Liverpool cuál es el fichaje más decepcionante de los últimos años, y aunque hay otros candidatos con méritos, tal vez pronuncien el nombre de Alberto Aquilani. Y es que el italiano llegó al equipo inglés rodedo de elogios hacia su clase, su estilo de juego técnico y su elegancia sobre el campo. A instancias de Rafa Benítez, el equipo red se gastó unos 22 millones de euros para asegurarse los servicios del joven y talentoso centrocampista de la Roma.
Pero sólo una temporada después, Aquilani se marcha cedido a la Juventus, después de una temporada discreta donde las lesiones y su evidente falta de adaptación a la Premier fueron los principales escollos para que “il Principino” llegara a desarrollar su mejor fúbol.
Aquilani se caracteriza por ser un jugador polivalente en el centro del campo, válido a priori para jugar de enganche, gracias a su buen toque de balón, tanto de medio centro defensivo o de organizador. El problema es que pese a que tal vez marque un 7 en cada una de esas posiciones, aún no ha demostrado el 10 en ninguna de ellas. Todo un problema en un equipo que estaba demasiado acostumbrado a la distribución cerebral de Xabi Alonso y a que Gerrard monopolice la figura del media punta con llegada en el equipo.
Sobre todo han sido las lesiones lo que cortaron su progresión en el equipo. En realidad, su historial futbolístico nos habla de un hombre propenso a lesionarse, que rara vez llega a disputar 30 partidos o más cada temporada. La falta de consistencia física es un handicap terrible en una competición que exige siempre jugar con la sexta marcha puesta.
El caso es que Rafa Benítez perdió la confianza en él. Sólo lo puso cuando no tenía más remedio por la cantidad de jugadores lesionados, o bien en partidos poco trascendentes. Cuando salió, no jugó mal, pero tampoco justificó el coste de su fichaje. En este contexto y aunque el nuevo entrenador Roy Hodgson lo ha alineado con asiduedad en los partidos de pretemporada, finalmente la decisión del cuerpo técnico ha sido cederlo a la Juventus.
El encaje de Aquilani en el querido 4-4-2 de Luigi Del Neri pasa por su situación en el centro del campo al lado de Marchisio, como uno de los jugadores mejor dotados para conducir el balón en la medular sin olvidarse de las tareas defensivas. Del Neri se asegura una alternativa de calidad dentro de una plantilla donde predomina la lucha y el desgaste físico con hombres como Melo o Sissoko. Siempre, claro está, que mantenga un estado de forma regular en el equipo turinés, Aquilani tendrá muchos más minutos que en el Liverpool.
Temporada para la redención de Alberto Aquilani, que debe estar tremendamente motivado para demostrar su calidad, enrolado en la óribita de tres equipos en fase de cambio donde todas las posibilidades están abiertas como son el Liverpool, la Juventus y la selección italiana de Cesare Prandelli.

Este fin de semana, además de vuelta de la Supercopa de España, tenemos un interesantísimo partido análogo en Italia: el Inter, vigente campéon del scudetto, se enfrenta a la Roma, finalista de la Coppa que como y sabemos también fue a parar a las vitinas del cuadro nerazzurro. (sábado 21 de agosto en Canal +)
Y es que la temporada pasada en italia tuvo el conocido color blanquinegro y ahora el equipo lombrdo quiere ampliar su nómina de éxitos con la Supercoppa Italiana. En frente, el “anti Inter” más factible, después de presentar guerra a los entonces dirigidos por Mourinho hasta el último momento. Es tiempo para ver si los cambios en el seno del Inter pueden afectarle tanto para que la Roma consiga superarle en la presente temporada.
Por parte interista los grandes nombres de este verano han sido las principales bajas del equipo: la altisonante marcha del técnico Mourinho al Real Madrid y la fuga del talentoso Balotelli al Manchester City. En lugar del entrenador portugués llegó Benítez, mientras las incorporaciones de jugadores se han limitado a Andrea Ranocchia, Philippe Coutinho, MacDonald Mariga y Jonathan Biabiany. Benítez se ha preocupado de mantener bajo sus órdenes a la espina dorsal de la pasada temporada, y es claro candidato a conseguir su primer título en italia.
La Roma llega un poco tocada piscológicamente: arrastra un complejo de inferioridad respecto al Inter desde la temporada pasada y no ha conseguido realizar fichajes de renombre para optimizar su plantilla. El máximo interés de Ranieri por fichar al defensa central del Inter Burdisso parece que no va a completarse. Además, el club quiere darle salida a Baptista pero nadie parece interesarse por el delantero brasileño.
Totti ha expresado muy bien el estado de Adriano, pasado de peso, en la Roma. “¿Si jugamos los dos, quién corre?”, así que las armas del cuadro capitalino son las conocidas: el talento de Totti, el oportunismo de Vucinic y la calidad de uno de los equipos que más apuestan por la posesión en el calcio.

Una de las peculiaridades de la Major League Soccer estadounidense, es la política general que regula el tope salarial de los jugadores de sus clubes. Una política socializante, similar a la que se practica en otros deportes de más tirada en el país (baloncesto, fútbol americano) y que resulta un tanto paradójica en el país adalid del capitalismo.
Sin embargo, una excepción a la regla reneral permite a los equipos de la MLS fichar a un Designated Player, es decir, un futbolista cuyo salario sobrepasa excepcionalmente lo marcado por las reglas de la competición. De esta forma llegó David Beckham a Los Ángeles Galaxy (por eso la regla se llama también la Beckham Rule), y numerosas franquicias están haciendo esfuerzos por contratar a jugadores de renombre para mejorar sus equipos.
La medida es un paso hacia la mediatización de un deporte estabilizado en el gigante norteamericano pero aún lejos de las cifras y el número de aficionados en comparación con el resto del mundo. Ya hace años, en la época del New York Cosmos donde jugó Pelé, la liga norteamericana intentó montar un espectáculo altisonante en torno al fútbol, con la contratación de estrellas del fútbol ya en su cénit. El experimento no acabo bien y fue retratado por el documental Once in a lifetime.
Cada franquicia puede contratar a un máximo de dos jugadores bajo la excepción que marca esta regla. De momento, los que han llegado a la MSL son: Juan Pablo Ángel (New York Red Bulls), David Beckham (Los Angeles Galaxy), Branko Bošković (D.C. United), Omar Bravo (Kansas City Wizards), Nery Castillo (Chicago Fire), Landon Donovan (Los Angeles Galaxy), Álvaro Fernández (Seattle Sounders FC), Julian de Guzmán (Toronto FC), Thierry Henry (New York Red Bulls), Freddie Ljungberg (Chicago Fire), Rafael Márquez (New York Red Bulls), Blaise Nkufo (Seattle Sounders FC), Mista (Toronto FC) y el último en incorporarse ha sido Geovanni (San Jose Earthquakes).
Desde que esta norma entró en vigor en 2007,los jugadores mexicanos han sido los principales escogidos para jugar en franquicias estadounidenses. Lógico teniendo en cuenta que gran parte de los aficionados a la MLS son de origen mexicano. De esta forma, hasta cinco mexicanos fueron fichados bajo esta regla: Cuauhtémoc Blanco, Omar Bravo, Luis Ángel Landín, Rafael Márquez y Omar Bravo.
Sobre Geovanni (no confundir con Dos Santos ni con Giovanni, el de las butifarras), muchos recordaran a este brasileño que llegó al Barcelona de la mano del entonces presidente Joan Gaspart. Junto con su compatriota Rochemback, llegaron como fichajes sonados y en la prensa todo eran elogios para estos jugadores que apuntaban al estrellato internacional – podéis dar una vuelta por la hemeroteca on-line de Mundo Deportivo para echaros unas risas-. Por contra, ambos decepcionaron y quedaron etiquetados en el recuerdo como símbolos de un época gris para el FC Barcelona, además bjo un traspaso carísimo marcado por las sospecha de lucrativos intereses en forma de comisiones.
Tras su paso por el Barcelona, Geovanni tampoco ha deslumbrado en el resto de equipos donde ha jugado: Benfica, Cruzeiro, Manchester City y Hull (sólo en el modesto equipo inglés tuvo una temporada aceptable en el 2008/2009.
Así que el impacto que podemos esperar de Geovanni en el San José no será como el impacto mediático y de calidad como los de Becham, Donovan, Márquez o Henry. Más bien se asemejará al que tuvo Denilson en su enésima aventura frustrada en el Dallas. En todo caso, otra vieja gloria que se une a un campeonato destinado a crecer.
Foto | babasteve

La Barclays Premier League ha comenzado este fin de semana. Antes de meternos en el ajo, quiero expresar mi disgusto por el hecho de que Canal + se haya hecho con los derechos de retransmisión en España. No es que tenga nada en contra de la televisión de Prisa —todo lo contrario, considero que son la mejor televisión de fútbol— lo que pasa es que no estoy abonado a ese canal y no podré ver un par de partidos a la semana como venía haciendo hasta ahora gracias a las retransmisiones de La 2, con el estupendo tándem formado por José Manuel Díaz y Petón. En mi casa, los sábados y domingos se come a las 15:00h, así que queda descartado el bajar a un bar a ver los partidos, con lo cual, me temo que habrá que tirar de internet…
La Liga inglesa ha arrancado con tres nuevos inquilinos tras los ascensos de dos clásicos como el West Bromwich Albion —que se ha estrenado palmando 6-0 con el Chelsea— y, sobre todo, el Newcastle tras su añito en el infierno. El tercero en discordia es el modesto Blackpool FC, que ha puesto una pica en Flandes colocándose como segundo al estrenarse con un 0-4 al Wigan. A continuación haremos un pequeño análisis de los principales equipos de la Premier, con los movimientos más importantes y las aspiraciones de cada uno.
El vigente campeón ha echado a andar recordándonos la poderosa pegada que atesoran. Con Ancelotti en el banquillo, este verano ha sido el más tranquilo para el bolsillo de Abramovich, al que se ve que la crisis también le ha afectado. The Blues sólo han fichado a dos jugadores: el defensa Ramires (23 años, 21M), del Benfica, y Benayoun (30 años, 10M), del Liverpool. El capítulo de bajas es mucho más extenso: Joe Cole (Liverpool), Ballack (Leverkusen), Deco y Belleti (Fluminense) y Carvalho (Real Madrid).
La adquisición de Ramires compensa bastante la baja de Carvalho, sobre todo con miras al futuro, pero el desembolso por Benayoun, por nada más y nada menos que 10 millones de euros, teniendo en cuenta como está el mercado, me cuesta entenderlo. La marcha de Ballack está sobradamente cubierta con Lampard, Mikel y Essien; Drogba seguirá siendo su mayor amenaza y se espera que Malouda siga creciendo hasta convertirse en la superestrella que puede llegar a ser. Tienen serias opciones de revalidar el título.
Siguiendo la política de Sir Alex Ferguson, como no podría ser de otra manera, el Manchester United tiene la costumbre de no fichar muchos jugadores cada verano, sino que centra sus inversiones económicas en apuntalar el equipo en dos o tres posiciones. Los dos fichajes de los red devils tienen sus cosas que contar. El primero fue Chicharito Hernández, comprado al Guadalajara mexicano por apenas 8 millones de euros en Abril; cuatro meses después, tras su gran actuación en el Mundial, hubiera costado, por lo menos, el doble. La otra adquisición ha sido el portugués Bebe y su historia parece de película: hace dos meses el Vitoria de Guimaraes lo fichó al Estrela Amadora (2ª División portuguesa) por sólo 50.000 euros; pero unas semanas después, llegó el United y se lo llevó a Manchester por 9 millones de euros (prácticamente el presupuesto completo del Vitoria).
Con Rooney intentando olvidar el Mundial y recuperar el nivelazo del año pasado y con Scholes y Giggs envejeciendo como el buen vino, las cosas no han cambiado demasiado en Old Trafford. Chicharito puede acabar siendo la pareja de baile de Rooney que no han llegado a ser ni Berbatov ni Owen. Como cada año, el Machester United volverá a opositar al título, pero a falta de conocer el alcance de sus dos fichajes, parece que no han mejorado mucho en relación al año pasado, en el que “sólo” ganaron la Carling Cup.
El verano del Arsenal ha estado copado por una misión: retener a Cesc Fábregas, su capitán y principal figura, que deseaba volver al FC Barcelona. La principal apuesta de Arsène Wenger es confiar en que esta temporada comenzarán a cuajar muchos de los jóvenes que ha venido preparando estos últimos años: Walcott, Rosický, Nasri, Vela, Bendtner, Ramsey… Dirigidos por Fábregas, la aportación goleadora de Arshavin y Van Persie será clave en las esperanzas de los gunners.
Sólo ha hecho dos compras, que no son ni de primera fila ni jovencísimas promesas: Chamakh (26 años), que acababa contrato con el Girondins de Burdeos y Koscielny (a punto de cumplir 25), del FC Lorient francés. En cuanto a las bajas, han perdidos a dos centrales: Campbell, que después de su vuelta tras la retirada, ha decidido irse al recién ascendido Newcastle, y el suizo Senderos, que a sus 25 años se va al humilde Fulham. Si Wenger acierta y tres o cuatro de sus chicos explotan, puede que esta temporada sea, por fin, el año del Arsenal.
En un gran final de temporada, los hombres de Harry Redknapp lograron clasificar al Tottenham cuarto de la Premier, plaza que les da opción a jugarse, entre esta semana y la que viene, el pase a la Champions League. Sin embargo, a pesar de que esta campaña se presenta como un año clave para los Spurs, todavía no han hecho ninguna operación. Mientras el año pasado ficharon a nueve jugadores (dos de ellos en Diciembre), entre los que destacaron Crouch, Kranjcar o Gudjohnsen (cedido), este verano aún no se han movido.
Según se dice en Inglaterra, el club ha preparado unos 30 millones de euros para intentar realizar dos grandes adquisiciones: Ashley Young (Aston Villa) y Craig Bellamy (Manchester City). Si ambas compras se llevan a cabo, el espigado Crouch tiene todas las papeletas para ser el elegido para que los Spurs ingresen algún dinerillo. Lennon, Jenas y Modric deberán hacer funcionar un ataque que posiblemente completarán el veterano Robbie Keane y el ruso Pavlyuchenko. Veremos cómo les va en la Premier al tener que convivir con las fuertes exigencias de la Champions.
El club dirigido por Sulaiman Al-Fahim sigue tirando de talonario para seguir los pasos del Chelsea de Abramovich y convertirse en un nuevo grande de la Premier. Roberto Mancini vive en un permanente día de Reyes Magos y este verano no le han faltado regalos: Silva (24 años, 35M), Touré (28 años, 32M), Balotelli (20 años, 30M), Kolarov (24 años, 25M) y Boateng (21 años, 12’5M), cinco de los seis fichajes más caros de la Premier —sólo el de Ramires por el Chelsea se mete en medio—.
Como demuestra el ‘Daily Mail’, Mancini podría formar dos pedazos de onces iniciales que ya le gustaría a la mayoría de equipos de toda Europa. El curso anterior perdieron la plaza de la Champions en su lucha con el Tottenham, por lo que este año, además de intentar hacer un buen papel en la Europa League —puede decirse que son favoritos con el Atlético de Madrid—, están obligados a dar el salto de calidad que les lleve a clasificarse para la Champions con seguridad e incluso a pelear el título.
El Liverpool inicia una nueva etapa después de la marcha de Rafa Benítez al Juventus, al que sustituye Roy Hodgson. El nuevo manager ha centrado sus esfuerzos en retener a dos de sus jugadores más importantes, Fernando Torres y Javier Mascherano. The Kid sigue arrastrando los problemas de una lesión que apuró para llegar a un Mundial en el que apenas pudo aportar demasiado a la victoria española; quizá ese bajo rendimiento en el Mundial ha salvado al Liverpool de que este verano le hayan salido muchas novias a su Nueve. El caso de Mascherano está en el aire y, aunque parece que finalmente no viajará a la ciudad condal, el argentino ya ha declarado que quiere salir de la isla.
En cuanto a las altas y bajas, los reds se han hecho con Joe Cole (Chelsea) y Jovanovic (Standard de Lieja), ambos gratis, y Poulsen (Juventus, 5’74M). Después del fracaso del año pasado, en el que acabaron séptimos y a punto de perder incluso la clasificación para la Europa League. Esta semana y la que viene se jugarán la plaza contra el Trabzonspor turco. Con Torres y Gerrard como sus dos únicas superestrellas, mucho tiene que mejorar la cosa con Hodgson para optar por un puesto Champions, pues todos los equipos anteriormente analizados parecen estar, como mínimo, un paso por delante de ellos.
Además de los ya citados, no hay que olvidarse de dos equipos que han venido entrando y saliendo de las plazas nobles, como el Everton de Arteta o el Aston Villa. Además, hay un montón de jugadores españoles en diversos equipos —a saber: Fábregas, Torres, Reina, Arteta, Silva y otros muchos…—, que hacen de la Premier la liga extranjera más atractiva para los ojos de un español. Una pena, como decía al principio, que ya no sea emitida por La 2; con lo que molaban las sobremesas del fin de semana…
Foto | Barclays Premier League
Como una brújula que apunta insistentemente en una sola dirección o una tenaz veleta que señala una única trayectoria, el partido del lunes disputado entre Manchester United y Newcastle, perteneciente a la primera jornada de la Premier League, fue una carretera de único sentido, la portería de Harper, guardameta del Newcastle que vio perforado su dominio hasta en tres ocasiones por ninguna de Las Urracas. Así, los pupilos de Ferguson logran sus tres primeros puntos en una temporada que ha arrancado igual que concluyó la anterior: con el Chelsea comandando la clasificación tras su victoria por 6-0 ante el West Bromwich Albion.
El partido fue un monólogo de los Diablos Rojos con el portugués Nani monopolizando el micrófono y siendo el futbolista que más quebraderos de cabeza provocaba entre la zaga del Newcastle, habitual de la Premier en las dos úlitmas décadas y de la Champions en los noventa, que ha tenido en la última temporada su particular visita al infierno de la Championship y que en el partido de ayer se ha limitado a encerrarse en su área y esperar la oportunidad de poder salir a la contra gracias a las galopadas de Jonás Gutiérrez, que acaba los partidos con más kilómetros que una Vespa, o a algún coletazo individual de Barton, uno de los últimos Bad Boys del fútbol inglés (hace unos años apagó un cigarrillo en la cara de un compañero juvenil) y uno de los pocos futbolistas que procuraba jugar al fútbol en el conjunto visitante.
Al Manchester ni siquiera le hacía falta hilvanar juego en su centro del campo, pues ni Fletcher ni Scholes, ambos en el doble pivote, son futbolistas cuyas virtudes estén encaminadas a ello, pero les bastaba con entregar el esférico a los futbolistas de ataque para que ellos resolviesen la papeleta, a pesar de que hoy Rooney, constantemente vigilado por hasta tres contrarios, no ha tenido su día al igual que no lo ha tenido por la banda derecha el ecuatoriano Valencia, muy bien marcado por el español José Enrique en el lateral izquierdo. Partido muy serio el del ex del Villarreal que sólo tuvo un error en el primer tanto al despejar mal un balón que cayó en los pies de Berbatov.
Después de ese primer gol la inercia del partido continuó igual: el Manchester buscando la portería contraria y el Newcastle sin recursos para asustar al conjunto de Old Trafford. El argentino Jonás intentó alguna vez la heroica regateándose a cuanto rival le salía al paso pero no encontraba ningún apoyo en el ataque de su equipo. Es increíble ver la forma de correr de este jugador y su manera de tratar al esférico y comprobar estupefacto que los regates le salen bien, pero El Galgo Gutiérrez es un buen futbolista como ya demostró en Mallorca. Smith, delantero junto al australiano Viduka en aquel gran Leeds de Champions y centrocampista reconvertido precisamente por Ferguson tras su paso por El teatro de los sueños, poco o nada hizo en el día de hoy.
Carroll, ariete a la antigua usanza, fue el fiel reflejo de su equipo al mostrar toda la voluntad posible en ataque al presionar al rival pero sin éxito alguno a la hora de llevar el balón a la red contraria. Es el Newcastle un equipo muy solidario en defensa y a la hora de realizar un esfuerzo físico sobresaliente, pero a falta de comprobar cómo plantea los partidos ante rivales de su nivel, mucho han de mejorar si no quieren volver a sufrir a final de temporada por la permanencia. El segundo gol, obra de Fletcher, parecía ser la puntilla para un partido que no tuvo más historia.
En el segundo tiempo el Newcastle continuó sin inquietar a la zaga rival. Chris Hughton, técnico del Newcastle, miró hacia el banquillo y encontró a Ameobi, quien añadió algo más de mordiente al ataque pero de modo insuficiente. Posteriormente fue el turno del español Xisco, quien regresó al equipo inglés tras su poco fructífera cesión al Racing de Santander, pero el ex del Deportivo poco pudo hacer en el tiempo que estuvo sobre el terreno de juego. A falta de diez minutos, Berbatov estuvo a punto de hacer el tercer tanto con una delicatessen sólo a la altura de los jugadores con clase (y con 2-0 en el marcador, todo hay que decirlo), tras un autopase casi al borde del área pequeña y remate de primeras que fue detenido por Harper. Un espejismo, porque sólo unos minutos después fue un viejo rockero, un Giggs que había saltado al campo en la segunda parte, quien remató de volea una buena jugada de su equipo para así lograr el tercero de su equipo. Un tanto de bella factura.
Los diablos rojos logran sus tres primeros puntos en una campaña en la que tendrán que permitirse pocos tropiezos si no quieren ver cómo el Chelsea de Ancelotti levanta un año más el título de liga, a no ser que Arsenal, Liverpool o Manchester City tengan algo que objetar. Un Manchester que apenas ha cambiado su plantilla y en el que destaca la incorporación de Chicharito Hernández, hoy suplente en beneficio del búlgaro Berbatov, gran futbolista pero irregular en exceso desde su fichaje por el ManU. Se prevé, como siempre, interesante este año en la Premier League.
Vídeo | YouTube
Partía como descafeinada, con un cúmulo de circunstancias en su contra que invitaban a pensar en un trámite para ambos equipos. Viendo la alineación de urgencias del Barcelona no cabía duda que la normalidad no era la palabra adecuada para definir la ida de la Supercopa de España entre los culés y el Sevilla, que se llevó la primera parte de la final con un merecido 3-1, obligando de esta manera a que los culés le den la vuelta dentro de una semana en el Camp Nou.
Pep Guardiola tiró de cuatro canteranos del filial en su once inicial. Y tras el primer acto, es digna de aplauso la actuación de Miño en la portería, Sergi Gómez en el centro de la zaga, y Oriol y Jonathan dos Santos en el centro del campo. Con los campeones del mundo viéndolo desde casa, al técnico no le quedó otra que darle la alternativa a los chavales, ajenos a su edad sobre el siempre impresionante coliseo hispalense, vestido de gala, como casi siempre, para las grandes ocasiones.
La apuesta por la cantera duró 45 minutos. O mejor: duró hasta que Antonio Álvarez sacó al terreno de juego a su particular as en la manga, el italiano Cigarini y al siempre letal Kanouté. La primera parte fue barcelonista y a los 20 minutos Ibrahimovic ya estrenaba el marcador. El sueco se aprovechó de un genial pase de Maxwell para marcar un tanto muy a su estilo. De paso, demostraba que tiene sitio en este Barça del que muchos quieren verle lejos. Para quien esto escribe, dejarle marchar sería una soberana estupidez, ya que la que este sábado ha comenzado puede ser la temporada de su redención.
El Sevilla, que jugó con varios de sus pesos pesados, (jugó Navas a pesar de también ser ganar el Mundial) pudo igualar el encuentro en un par de ocasiones, pero ni Romaric ni Renato estuvieron finos ante la portería del debutante Miño, muy seguro bajo palos. También Maxwell, muy enchufado, pudo ampliar la ventaja para su equipo tras una buena asistencia de Dos Santos, pero su intento quedó en agua de borrajas.
Sin embargo, el segundo acto sirvió para que ambos conjuntos se intercambiaran los papeles. Salió Cigarini (dejó muy buenas sensaciones) y el nuevo centrocampista fue el autor del pase a Luis Fabiano, que marcó con autoridad y se agarró al escudo sevillista de su camiseta, justo cuando se habla del interés del Marsella en ficharlo. La mencionada entrada de Kanouté y la de Negredo también trajeron un nuevo aire al cuadro andaluz, que no se conformó con el empate y fue a por una victoria más que merecida.
Primero el delantero francés rubricaba un pase perfecto desde la derecha de Negredo. Luego, más solo que la una dentro del área, apedreaba con la cabeza un centro de Perotti tras un taconazo de Navas. 3-1 y poco más que añadir. O sí. Que Messi hizo acto de presencia, que anotó un gol en fuera de juego, pero que echó en falta muy seguramente a los ocho ausentes por cuestiones físicas que se quedaron en la Ciudad Condal.
Precisamente ahí, y con el Camp Nou como testigo, el Barcelona deberá marcar por lo menos dos goles si quiere proclamarse Supercampeón de España. Posiblemente lo haga con todos sus efectivos, pero de momento, quien tiene la sartén con el mango y el medio título en el bolsillo, es el Sevilla. De aquí a siete días, descubriremos si definitivamente.
Foto | www.sevillafc.es
Las noticias son indexadas automáticamente por el sistema, citando la fuente original.
Si su sitio está como fuente de noticias y desea eliminarlo, póngase en contacto con nosotros por email