La suposición de Torres me atrevería a llevarla al plano de lo real, al menos a mi realidad. Torres en el Atlético de Madrid era un buen jugador, pero la vulgaridad que le rodeaba impedía explotar sus mejores cualidades. Su salto a un grande era necesario, llegó el Liverpool y pudo más la razón que el corazón. Fernando en la ciudad de Mersey se encontró con jugadores de verdadero nivel, con los que ha podido confabular magníficas sociedades. Pero, sobre todo, se quitó la exacerbada presión que suponía ser el gran referente de un equipo en el que siempre era él y diez más. Llegó a Anfield y se encontró con que era actor principal pero no le deslumbraban los focos porque las luces no sólo apuntaban hacia su figura. Había muchos otros protagonistas.
Es obvio que hemos visto al mejor Fernando Torres en Liverpool y eso era algo que se veía venir cuando jugaba en el Atlético, donde por momentos se sentía asolado con tanta responsabilidad. No quiero decir que Torres estaba imposibilitado para triunfar en el Calderón, quizás en otros tiempos sí, pero no en un Atlético que durante su época, y todavía actualmente, confía su suerte a jugadores de un nivel mediocre, impropio de un conjunto que aspira a escalar altas cumbres.
Cuando hablo de Torres aparece en mi mente la figura del Kun Agüero, el nuevo ídolo, que junto a Forlán y Maxi se ha convertido en el principal bastión de la afición colchonera, su gran esperanza. Agüero este año está rindiendo por debajo de su nivel, se le nota fundido, seguramente paga el hecho de no haber hecho pretemporada por las Olimpiadas, como muchos de sus compañeros en la cita olímpica. Alguno dirá que Messi también estuvo en Pekín, pero la diferencia es que Guardiola ha dosificado a su crack mucho más que Aguirre al suyo, básicamente porque los fondos de armario en el Vicente Calderón y el Camp Nou son bien distintos. Pero aún así, Agüero continúa siendo el gran referente, ese jugador que cuando se le enciende la bombilla te hace un roto en medio metro cuadrado.
Agüero es un crack, uno de los mejores delanteros del mundo. Yo personalmente lo coloco entre los cuatro o cinco mejores atacantes del planeta. Y todo crack, todo fuera de serie que con un simple movimiento marca las diferencias, quiere aspirar a cosas importantes. Agüero, y esto es una interpretación mía, comienza a darse cuenta de que en el Atlético no le dan lo que necesita. Seguramente el Kun pensó que podía emular a
Maradona, levantando a los colchoneros como Diego hizo con el Nápoles, y poniéndolo a competir contra los dos poderosos. El problema es que Maradona no estaba sólo, aquel Nápoles, era el argentino y una excelente almagama de actores de reparto de lujo: Ciro Ferrara, Alemao, Romano, Fusi, De Napoli, Giordano o Careca, entre otros, contribuían a elevar el fútbol del astro. Agüero, sin embargo tiene a Forlán, Maxi, a veces Simao, y poco más.
Creo que Agüero, cuando termine esta campaña, que será su tercera en Europa, debería sentarse con los directivos del Atlético de Madrid y pedirles franqueza. Es decir, asegurarse que Cerezo y Gil Marín configuren un equipo capacitado para pelear una Liga no para aspirar a estar entre los cuatro primeros. Porque Agüero ya ha sobrepasado su periodo de rodaje y necesita éxitos. Agüero tiene que estar en un equipo que luche por títulos y si en el Calderón no le dan esa opción deberá buscar otro sitio, como en su día hizo Fernando Torres. Y nadie, absolutamente nadie, debería sorprenderse de ello.

Mal resultado de los deportivistas en tierras danesas en los dieciseisavos de la Copa de la UEFA ante el Aalborg (3-0). Un tanteo que provoca que los de Miguel Ángel Lotina deban estar pendientes al 100% del partido de vuelta la próxima semana si quieren seguir vivos en Europa. Con las numerosas bajas del conjunto gallego, el Aalborg fue superior y barrió del terreno de juego a un Dépor sin ideas.
Complicado o imposible, dependerá de las esperanzas que el Deportivo de la Coruña deposite en la competición europea y hasta qué punto quiera reservar energías durante el encuentro de Liga de este fin de semana ante el Valencia. Una o dos campañas atrás, la eliminación a estas alturas del Dépor de la UEFA no hubiera significado una calamidad. Pero visto el talento y la dinámica de este grupo, sería una pena que cayeran ahora. La impresión que puede suscitar es que el equipo gallego puede hacer mucho mejor papel del que demostró anoche en Dinamarca. Recuperando efectivos y en Riazor, la historia puede ser muy diferente.
Ya demostró el equipo danés en El Madrigal (6-3) ante el Villarreal en Champions de lo que era realmente capaz ante un equipo equilibrado y con pegada con el de Pellegrini. Deberá andarse el Dépor con pies de plomo y Lotina demostrar lo que le interesa la UEFA con su alineación (teniendo en cuenta los disponibles) para salir con oxígeno del pozo. Por el momento, el Aalborg tiene firmada más de media eliminatoria, aunque todavía a esperas de que las meigas salgan a pasear.
El Valencia sí hizo los deberes en Europa y con el empate a un gol se marchó de la fría y nevada Kiev con la eliminatoria encarrilada. Antes de que las bajas temperaturas calaran hondo, Silva adelantó a los suyos. Marcar fuera es esencial en toda eliminatoria. Tras el empate del Dínamo y la expulsión de Milevsky, el conjunto ché quiso apoyarse en los recién ingresados al terreno de juego Villa y Joaquín para zanjar el pase, pero éste deberá cerrarse la semana que viene en la vuelta.

Este miércoles regresa a la competición el Zenit de San Petersburgo. Después de su malogrado paso por Champions, el equipo de Dick Advocaat busca a partir de hoy revalidar la conquista de la Copa de la UEFA, que tan brillantemente logró el pasado año en Manchester. Sin embargo, poco tiene que ver aquel Zenit de hace unos meses con el actual, un equipo que todavía se encuentra en proceso de renovación, hasta el punto de que Advocaat espera algún que otro fichaje, debido básicamente a que cuenta con apenas 20 futbolistas en el primer plantel.
Los dos mejores jugadores de aquel ya histórico equipo ruso, campeón de la Premier 2007 y de la UEFA 2008, ya están lejos de las gélidas aguas del Neva. Arshavin y Thymoschuk fueron retenidos a comienzos de la temporada europea para jugar la Champions con plenas garantías. Sin embargo, al Zenit le sobrepasó el oficio de Juve y Madrid, de modo que sus dos mejores puntales presionaron para salir. Arshavin marchó al Arsenal mientras que el capitán va a probar suerte en el Bayern de Munich. Hay ganas de ver cómo refundará Advocaat este gran equipo que arrancó todo tipo de elogios la anterior campaña.
Ese Zenit del que hablamos consistía en un excelente conjunto, compuesto por jugadores muy buenos y un virtuoso llamado Arshavin. La duda es si habrá vida después del jugador franquicia. O, mejor dicho, si el portugués Danny, ese portugués que la montó en la final de la Supercopa ante el United, está a la altura de las circunstancias para suplir al crack ruso. Danny, que llegó al Zenit por 25 millones de euros, es un jugador sensacional, de esos zurdos que se mueven por todos los frentes del ataque, con desborde y mucho gol. Ahora se le va a exigir que sea el que marque la diferencia, el genio que se alíe con Zyryanov, el cerebro, para romper los engranajes defensivos de los rivales. La gran noticia, sin duda, es que Zyryanov continúa, de modo que el pensador, el hombre que mejor traduce en el campo las intenciones de Advocaat.
La otra gran incógnita es la del fichaje de Igor Semshov, el refuerzo más importante que han hecho los del Petrovski en el receso invernal. Shemsov, titular indiscutible en Rusia, procedente del Dinamo, buscará cubrir el hueco de Thymoschuk, algo realmente complicado, prácticamente imposible, porque el ucraniano es una auténtica pasada. No obstante, Shemsov está ahora en el mejor momento de su carrera y se espera mucho de él. Para la delantera el Zenit ha pensado en otro buen futbolista, el húngaro Szabolcs Huszti, que el año pasado hizo diez tantos en la Bundesliga.
La defensa está intacta, permanecen sus hombres más decisivos como Anyukov, carrilero diestro de los que no hay en Rusia, Radek Sirl o el croata Krizanac. Malafeev continuará siendo una garantía bajo palos, mientras que Denisov, pura polivalencia en las bandas del centro del campo, deberá dar todavía un pasito más en esta campaña, porque ahora que no está Arshavin, junto a Danny, tendrá que estar en continuo movimiento por la línea de tres cuartos. Arriba la gran referencia será el tanque Pogrebnyak, otra arista fundamental del Zenit campeón de todo que se quedó sin Eurocopa por una inoportuna lesión. Hasta la fecha Pogrenbyak ha dado muestras de buen entendimiento con Danny y sin duda será otro de los que tengan que arrimar el hombro más que antes.
En definitiva, llega la hora del nuevo Zenit de Advocaat, de demostrar que Arshavin no era la única clave de ese Zenit que tanto nos encandiló hace tan sólo unos meses. Es, sin duda, el momento de los actores de reparto de lujo, que asumen ahora rol de protagonistas. Zyryanov, Danny y Pogrebnyak tienen una excelente ocasión para colocarse en la primera línea del éxito. Hoy saldremos de duda contra el Stuttgart de cómo arranca el campeón en ese inquietante año uno después de Arshavin.
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